Valiosas aportaciones estéticas de cuatro escritoras colimenses


Las cuatro escritoras colimenses que hemos seleccionado para esta ocasión, hicieron grandes aportaciones, muy valiosas, en el campo de la estética, las temáticas de género y los manejos estilísticos contenidos en sus propios libros”.

Estas fueron algunas palabras vertidas el martes anterior en el Tradicional Café Literario Noche de Encaladillas, realizado en el Museo Universitario de las Artes Populares María Teresa Pomar, con apoyos de la Facultad de Letras y Comunicación, el Centro de Estudios Literarios, así como la Asociación Colimense de Periodistas y Escritores (ACPE) que preside el Profesor Julio Alberto Léon Pérez.

El nombre de la charla llevó por título: “Mesa redonda acerca de cuatro mujeres en la poesía regional de Colima”. Los participantes fueron;  Magaly Betsay García Bernal, Ingrid Marian Hernández Pérez, Ángel David Rodríguez López y Raúl Ismael Solórzano Gutiérrez. Alumnos del primer semestre de la Licenciatura en Letras Hispanoamericanas.

Ángel Rodríguez leyó a la poeta y catedrática, Krishna Naranjo Zavala, quien le regaló dos obras suyas, en las cuales halló: “sentimientos encontrados por parte de los personajes, pues en varios de sus poemas vemos a un hombre que ama profundamente a la mujer, pero al mismo tiempo le teme o la odia. Hay mucho romanticismo en ciertas expresiones, pero es una ternura resguardada por la inseguridad de las relaciones interpersonales”. Agregó que es una escritora joven, pues nació en la ciudad de Colima el 30 de julio de 1984. Cursó la carrera de Letras y Periodismo, así como la Maestría en Literatura Hispanoamericana por la UdeC. Cursó el Doctorado en Estudios Mexicanos, ofrecido por el AHMC y ALACYT. Entre sus libros publicados aparecen; “Para morir en rojo”, “Los trabajos del mar” (antología) y  “Tal vez el bosque”.

Ingrid Hernández habló del libro titulado “La sombra niña”, de Griselda Alvarez Ponce de León, ex gobernadora y reconocida maestra. Indicó éste fue su primer texto de narrativa publicado donde habla de la dolorosa pérdida de su abuelo y su mamá, cuando ella estaba pequeña. Son relatos cortos, con bellas ilustraciones del pintor Alejandro Rangel Hidalgo. También hace referencias a las amargas secuelas de la Guerra Cristera, los valores de la gastronomía regional, la flora y la fauna colimense, así como sus intensos amoríos juveniles con diez y seis muchachos de su propia generación.

Magaly García habló de los poemas de la Doctora en Letras Ada Aurora Sánchez Peña, contenidos en el libro “Cola de cuija”. Un texto impreso por la Sociedad General de Escritores Mexicanos y el Conaculta: “sus palabras están llenas de intensidad y parece que fueron escritas para mí, pues sentí sus emociones, sus deseos de vivir, los obstáculos que enfrentó y la pasión por la escritura. Hay tres palabras que recorren sus versos; tiempo, duda existencial y sentido común”. La ponente dijo que otros textos publicados por la poeta son; “Terrena Cruz. Vida y obra de Agustín Santacruz” (2004), “En una mañana así. Antología esencial de Agustín Santa Cruz” (2008), “De esperanza vive el tiempo”, “Don Caralampio Caralimpia pasó por aquí”,  y “El pequeño Cúrbit”.

Raúl Solórzano habló de cuatro libros de Gloria Ignacia Vergara Mendoza, donde encontró un mundo lleno de sensualidad y profundo erotismo: “pero más me sorprendió que en sus amorosos versos hubiera un contexto de mitología grecolatina y figuras religiosas recogidas de los textos sagrados, las cuales yo había recordado en el Nuevo Testamento, cuando fui a mis cursos de catecismo, pero sobre todo noté ciertas referencias con el Cantar de los Cantares que viene en el Antiguo Testamento. Un amor real, físico, es verdad, pero también protegido por su origen celestial y divino”. Agregó que Gloria Vergara Mendoza es Doctora en Letras, pertenece a la Academia Mexicana de la Lengua y al Sistema Nacional de Investigadores.