Trato profesional


Raymundo García

 

“La única que manda en el municipio es Gabriel Benavides”, así se expresó el gobernador Ignacio Peralta Sánchez durante la presentación de un evento protocolario celebrado en días pasados, claro, esto después de ser abordado durante su arribo por la habitual multitud de personas que le hace peticiones.

De cualquier modo, se nota el trato deferencial para la alcalde porteña por parte del gobernador, cuidando las formas, y no es para menos, pues con la disposición de Gaby para trabajar de manera conjunta, el jefe del Ejecutivo está mejorando su índice de gobernabilidad, pues inició con desventaja por el resultado electoral.

No se percibe una relación cercana, sino más bien profesional, donde ambos están asumiendo la responsabilidad que cada uno, en lo personal, aceptó al asumir el cargo, que sólo quien la tiene sabe el peso que significa.

Realmente, cuando se adquiere el compromiso del poder, se asume en solitario, lo que la mayoría de la gente no entiende, pues para bien o para mal, la responsabilidad de lo bueno o lo malo es personal y no se comparte.

Es meritoria la aquiescencia que ha tenido Gabriela Benavides para con el Gobierno del Estado, esto a contracorriente de su origen político, pues en el fondo, lo importante para ella, como lo ha manifestado públicamente, es cumplir con el compromiso político y moral para con el pueblo de Manzanillo.

De alguna manera el gobernador ha sido afortunado de haber alcanzado una suerte de pacto político con el gobierno de Manzanillo y lo que representa en términos económicos, así como políticos, por la presencia aquí de la API y la Sexta Región Naval.

Mantener y mejorar esta relación será el reto a seguir para controlar la seguridad, que se descontroló en los últimos meses, la cual aparentemente está mejorando por el trabajo coordinado de las dependencias del estado, municipio, federales y la valiosa colaboración de la Sexta Región Naval.