Temporada de huracanes


Alberto Medina Urgell*

El Consejo Nacional de Protección Civil, en conjunto con otros organismos como: La Comisión Nacional del Agua (Conagua), Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), todos a su vez coordinados por la Secretaria de Gobernación (Segob), el programa de alertamiento “Temporada de Ciclones y Huracanes 2014”, mismo que inició el 15 de mayo y termina el 30 de noviembre, que se expone diferenciado y particularizado: Para el Océano-Pacifico y para el Golfo de México.

No obstante el contenido del programa emitido, en cuanto a cantidad de tormentas tropicales, ciclones y huracanes, su intensidad, ni aún los nombres que a los mismos se les asignarán, el programa en sí lleva implícito un compromiso institucional, el de alertar a tiempo y no alarmar a destiempo a la ciudadanía; para sus efectos, se aplica al contenido de la Ley General de Protección Civil, misma que en su exposición de motivos establece con puntualidad objetiva.

Un Sistema Nacional de Protección Civil sólo es eficaz si tiene la capacidad de prevenir riesgos y enfrentar emergencias, sólo será oportuno si se articulan los esfuerzos de todas las instancias que lo componen, y lo más importante es que sólo es útil si protege a las familias y a sus patrimonios.

“Esta será y es una tarea que no admite descanso. Por su vital importancia, es prioridad del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto y de los gobiernos constituidos: Estatales y municipales, como el nuestro”, porque nada es más valioso que la seguridad y la vida misma de todos los mexicanos.

En consecuencia y respecto a lo anterior, es fundamental considerar que se debe continuar armonizando las leyes locales con la Ley General de Protección Civil, como ya se viene haciendo en algunos estados, como Colima, con el fin que homologadas las Leyes Locales a la Ley General, se establezcan sanciones a aquellos servidores públicos y a quienes por omisión o acción incumplan con su responsabilidad en esta materia: La protección civil.

Por lo que implica y significa, seríamos necios al no aceptar que la aplicación y ejecución de sus programas preventivos es responsabilidad de todos, todos los días; por ello, tenemos que hacer de la protección civil una cultura que forme parte de la vida cotidiana de cada mexicano en: En cada barrio, colonia, comunidad o ciudad.

Estemos seguros que todos tenemos algo que aportar para nuestra seguridad y la de nuestras familias y semejantes, aceptemos de una vez por todas, que una responsabilidad, individual o general en la prevención y en la autoprotección, parte desde el Gobierno de la República, los gobiernos estatales y los municipales, ¡es cierto!, pero también es cierto que como ciudadanos debemos poner el ejemplo y cumplir puntualmente con nuestra tarea y aún con nuestra responsabilidad individual y que con el ejemplo pase a ser colectiva.

Conclusión: El Cabildo porteño, en este rubro, como en otros, una vez más hemos hecho nuestra parte, la reactivación del Consejo Municipal de Protección Civil y la Estrategia del Plan de Contingencia para esta temporada de huracanes, el análisis del pronóstico para el Pacifico Nororiental y las estrategias del antes, durante y después, igualmente se señalaron los puntos de riesgo de inundaciones, así como los albergues registrados y avalados, de igual manera se acordó la estrecha coordinación con las dependencias involucradas que forman parte del consejo por citar algunas: La Marina, Policía Federal, Cruz Roja, Salubridad, DIF Municipal, Bomberos, Protección Civil, Seguridad Pública, Capitanía de Puerto, Conagua, entre otros, con el compromiso de juntos concentrarnos en la tarea de coordinación, prevención e innovación de la gestión integral de riesgos.

Es cuanto.