Septiembre, Mes de la Patria


Ramón González Pérez.-

Con justa razón ha sido llamado septiembre como el Mes de la Patria, pues es en este periodo de tiempo cuando México vio la luz de la libertad gracias a prohombres como Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón, tantos próceres más que ofrendaron su vida por darnos libertad, justicia y paz.

Es en este mes cuando México se libró del yugo español y nació a la libertad, sin saber que ese paso costaría aún más vidas, pues naciones que surgían como poderosas, lanzaron sus garras en pos de una nueva conquista, sin importarles que la naciente nación tenía en sus hijos un soldado dispuesto a defender ese bien recién logrado.

Fue así como los soldados norteamericanos invadieron el suelo patrio y luego de derrotar a los valientes marinos que defendieron el puerto de Veracruz, iniciaron su marcha hacia la capital del país, en donde tuvieron varios encuentros con los heroicos soldados nacionales, destacando entre otros sitios el del Molino del Rey, en las postrimerías de la capital del país, sitio que igual que otros les costó muchas vidas invasoras para poder avanzar. En uno de esos combates heroicos para los nuestros, un general norteamericano le preguntó al General Anaya en dónde estaba el parque, recibiendo por respuesta la siguiente: “Si hubiera parque, no estaría aquí, mi general”, demostrando con ello el valor con el que se luchaba por defender a la patria.

Sin embargo y pese a la gallardía con la cual luchaban los mexicanos, el invasor llegó al Colegio Militar, desde entonces llamado “Heroico”, pues allí se gestó una hazaña en la que perecieron jóvenes cadetes que realizaban sus estudios en esa institución militar, los que con gallardía y gran demostración del amor que le tenían a su patria, sucumbieron ante el invasor, defendiendo heroicamente la plaza.

Pero ante la superioridad numérica y en armamento, fallecieron 12 heroicos jóvenes, a los que por su corta edad les conocemos como Los Niños Héroes de Chapultepec, por el colegio que estaba ubicado precisamente en el Parque de Chapultepec.

Esos cadetes, aun niños, ofrendaron su vida por México y la nación, en agradecimiento a su valor y decisión se les sigue considerando héroes y en su honor se levantó, en el sitio en el que sucumbieron, un monumento conocido como “Monumento a la Patria”, sitio en el cual cada año se les rinde pleitesía y honores.

Sus nombres fueron: Agustín Melgar, Juan Escutia, Juan de la Barrera, Vicente Suárez, Fernando Montes de Oca y Fernando Márquez; jóvenes estudiantes que no les importó morir ante el invasor y éste, sus generales, al darse cuenta de la edad de los fallecidos, les rindieron honores en el mismo sitio en que cayeron ante las balas asesinas del invasor.

Es por eso que México, año tras año, los recuerda como ejemplo de valor, honestidad, gallardía y entrega en bien de su nación.

En cada capital del país, se cuenta con un monumento levantado en su honor y desde entonces, el Colegio Militar se le antepone el calificativo de Heroico Colegio Militar.

Esos jóvenes que lucharon defendiendo lo más sagrado que existe para un militar: La dignidad de su patria, la defensa ante un invasor que valiéndose de la fuerza, la superioridad numérica y el poderío que le dan sus armas, mancilló a nuestra patria aquella mañana del 13 de septiembre de 1947.

Con justa razón el poeta dijo: “La mañana era de oro, septiembre estaba en flor y ellos morían”.

Es cuanto.