Seguridad, servicios y religión en 50s y 60s


Francisco Hernández Negrete

Buscando en el baúl de los recuerdos, viene a la memoria de doña Lupita López Mancilla vecina de San Pedrito, que en las décadas de los años 50s y 60s,  debido a lo limitado de la población el municipio contaba con sólo 20 policías, los cuales se distribuían en casetas y era difícil que en ese tiempo se enfrentaran a algún hecho delictivo de consecuencias mayores.

Porque en ese tiempo dijo, todos los habitantes se conocían y  se respetaban, mientras que la limpieza de la ciudad a falta de trabajadores en el gobierno de don Miguel Sandoval, el mismo mandaba a sus elementos a la zona roja, de donde se traían a algunos homosexuales a quienes les ordenaba que barrieran las calles.

“No había mucha diversión para los jóvenes, los que podíamos nos escapábamos al “Rompeolas” pero a la mayoría nos lo tenían prohibido, porque ahí se tomaba cerveza únicamente, en ese tiempo no había drogas u otras cosas como ahora pero así se usaba en las familias y los jóvenes lo acatábamos”.

Agregó que un hecho inolvidable de ese tiempo, es que a las 10 de la noche, tocaban las campanas en la iglesia de Guadalupe y daban la bendición con El Santísimo y estuviera uno en donde estuviera, dejaba lo que se estaba haciendo y se persignaba poniéndose de pie, “Era una hermosa tradición que se ha perdido con la llegada de otras gentes que llegaron a trabajar en el puerto seguramente, por tener diferentes costumbres”, dijo para concluir la entrevistada.