Riesgosa, la deuda histórica de Pemex para financiar proyectos


 

La cantidad sustancial de deuda que acumula Petróleos Mexicanos (Pemex), es uno de sus principales riesgos, especialmente para financiar proyectos de inversión de capital, señaló la ex paraestatal en un reporte enviado al SEC (Securities and Exchange Comission), órgano regulador del sistema financiero de Estados Unidos.

El reporte detalla que el aumento de la competencia en el sector petrolero como resultado de la reforma energética podría afectar adversamente a Pemex y deteriorar su rendimiento financiero, además de que eleva las dificultades de la ex paraestatal para contratar y retener personal calificado.

Pemex precisó que las reformas a la Constitución mexicana y la Ley de Hidrocarburos permiten a otras compañías de petróleo y gas llevar a cabo ciertas actividades relacionadas con el sector energético en México, incluidas las actividades de exploración y extracción, por lo que si no es capaz de competir con éxito “nuestros resultados de operación y condición financiera pueden verse afectados negativamente”.

El documento explica que debido a su pesada carga tributaria, su flujo de efectivo de las operaciones en años recientes no ha sido suficiente para financiar los gastos de capital y otros, lo cual ha hecho aumentar su endeudamiento de manera significativa y disminuir su capital de trabajo. Además, la fuerte caída de los precios del petróleo, que comenzó a finales de 2014, ha tenido un impacto negativo en la capacidad de Pemex para generar flujos de caja positivos.

DEUDA TOTAL

Al 31 de marzo de este año la petrolera reportó una deuda total, incluidos intereses devengados, de aproximadamente 93 mil millones de dólares (alrededor de 1 billón 622 mil millones de pesos), en términos nominales, un aumento de 7.5% (8.7% en pesos) en comparación con el total del endeudamiento de la empresa en el mismo lapso del año previo, incluidos los intereses devengados, de aproximadamente 86 mil millones de dólares.

Ante ello Pemex señaló que para desarrollar sus reservas de hidrocarburos y amortizar la deuda tendrá que recaudar cantidades importantes de financiación de una amplia gama de fuentes. El 26.7% de la deuda que Pemex mantiene al 31 de diciembre de 2015, tiene vencimientos en los próximos tres años.

El 26 de julio pasado, la agencia calificadora Fitch Ratings anunció la rebaja de la calificación de crédito de Pemex, por su deuda total y por el aumento significativo de ésta en los pasados años.

Las calificadoras (como Standard & Poor’s y Moody’s, que anunciaron revisiones al perfil crediticio de Pemex en enero y marzo, respectivamente) también han señalado preocupación por el flujo de efectivo negativo que circuló durante 2015 –principalmente como resultado de la baja de los precios del petróleo– porque no hay una reserva para financiar sustancialmente las pensiones de jubilación y antigüedad.

En su documento a la SEC destacó que la empresa está sujeta a riesgos comunes entre las compañías de petróleo y gas, como son los de producción (fluctuaciones de ésta debido a los riesgos operacionales, desastres naturales, clima y accidentes), los de equipos (condiciones de las instalaciones y equipos) y los de transporte (en relación con el estado y la vulnerabilidad de los oleoductos y otros modos de traslado).

“Nuestras instalaciones también están sujetas al riesgo de sabotaje, terrorismo y ataques cibernéticos”, destacó la petrolera, puntualizando que los intentos criminales para desviar el petróleo crudo y gas natural o productos refinados de la red de tuberías e instalaciones de Pemex para la venta ilegal han dado lugar a explosiones y causado daños ambientales, lesiones y pérdida de vidas humanas.