Retacera Política


César Villalba A.

Con el barullo que generó la adjudicación del 50 por ciento de las candidaturas o espacios políticos a la mujer, a raíz de la Reforma Política, nadie se acordó de la nivelación o de tomar más en cuenta a los jóvenes, aunque ello corresponde propiamente a cada partido dentro las cuotas asignadas por sector.

La solución es interna y no alcanza la dimensión que tomó en el caso de las féminas con el estatus que le da ahora la obligatoriedad de la mitad de las candidaturas a los partidos.

Por ello tiene razón el dirigente del PRI Municipal, Juan Manuel Elicea García, de que debiera contemplarse un 30 por ciento al sector juvenil, aunque en el caso de él, por derecho y trabajo partidista, va por el distrito dos, la recuperación del primero, que le ganó el panista Héctor Insúa a Hugo Vázquez y el cuarto, con motivo de la redistritación electoral, que no dejó contentos a varios.

De la alcaldía ni decir, pues está garantizada para el diputado Oscar Valdovinos Anguiano, quien deberá meterle ganas, sobre todo si se le atraviesa de oponente la panista Esmeralda Cárdenas, quien ya dejó entrever su deseo de participar en la contienda de junio del 2015, en que habrá elecciones “intermedias”.

Incluso, me atrevería a decir que dentro del nivel municipal de ese instituto político, hay comités que ni pichan ni cachan ni dejan batear, caso de Cuauhtémoc, la Villa (ni se diga), Comala y Armería, aunque su alcaldesa sea tricolor.

Por eso, el trabajo del ex director de Atención Ciudadana en el Gobierno de Mario Anguiano Moreno, es decir, el citado Juan Manuel Elicea, es sobresaliente, incluso por sobre los demás partidos. Lo anterior, sin caer en el facilismo de decir que porque tiene o maneja más recursos, que no van más allá de los asignados por ley a cada organización política, y las cuotas de sus militantes, claro, de los que tienen lana o algo de lana.

De los aspirantes a la gubernatura de Colima, sin duda el Revolucionario Institucional es el que muestra cuadros más interesantes y para todos los gustos, desde los que tienen verdaderamente posibilidades, como el alcalde de Colima, Federico Rangel; el secretario de Fomento Económico, Rafael Gutiérrez Villalobos; y el subsecretario de Comunicaciones, José Ignacio Peralta Sánchez; hasta los que ya tuvieron su tiempo y su oportunidad u otros que se apartaron del tricolor al entrarle a otras aventuras políticas y que, aunque hayan vuelto, la militancia los ve de soslayo, o de plano, los repudia.

Y eso, aunque visiten Casa de Gobierno, caso de Nabor Ochoa, quien trae de costalillo al también legislador federal Francisco “Pico” Zepeda, pero esa ya es otra historia bastante sobada por algunos columnistas locales… ni modo que internacionales.

Ahora bien, hay que tomar en cuenta que no porque llegó Peña Nieto a Los Pinos, ya se va a volver al viejo centralismo que caracterizó al antiguo PRI, así a rajatabla. Más bien, habrá un consenso sobre quién garantiza la retención de la gubernatura, sin que medien acuerdos con partidos de oposición que, apenas se están queriendo recuperar de la caída y el descrédito por los pleitos, balconeos y divisionismos entre ellos. Ni el Pacto por México o los apoyos para las reformas llegan hasta allá.

Que los legisladores ya deben hacer algo para comenzar a aplicar sanciones y hasta cárcel a los depredadores humanos de animales. Dizque ya hay una ley… ¿Y…?