Religión, vida y muerte en el mundo prehispánico


Segunda parte

NIVELES DEL INFRAMUNDO Y EL CIELO

El investigador Gonzalo Yáñez García, en su libro titulado Mesoamérica y los dioses que contaban el tiempo, indica que había un Calendario Sagrado compuesto de 260 días. También era conocido como “Cuenta de los destinos”. Los sacerdotes-astrónomos mesoamericanos asignaron 13 niveles celestes y 9 niveles para el inframundo, que se desprenden del año sideral del planeta venus que es de 225 días multiplicados por 2.6 que son 13 niveles celestes de 45 días cada uno, ó 9 niveles del inframundo de 65 días cada uno.

En los cuales habitaba una deidad en cada uno de ellos. Así es que cuando alguien nacía, su destino era significado con una deidad celestial y otra deidad del inframundo, que era conocida también como “El acompañado”. Ambas deidades repetían su posición cada 117 días, y al sumar 20 repeticiones se completaban 9 años de 260 días. A su vez, cuando sumaban 18, integraban 13 años civiles de 360 días.

Las deidades se combinaban ininterrumpidamente al compás de las trecenas, dentro de las cuales las que ocupaban la esfera celeste siempre conservaban su numeral. No así las que habitaban en el inframundo, que se combinaban con las celestes rotando infinitamente por los 13 numerales. Y cuando llegaban los días infaustos, simplemente ninguna deidad de ningún nivel se presentaba, sin que esta circunstancia interrumpiera el avance de las trecenas, ni el orden en que se alternaban dichas deidades, para decidir el destino de todos los pueblos mesoamericanos. [YÁÑEZ GARCÍA, Gonzalo. (s/f). Mesoamérica y los dioses que contaban el tiempo. Páginas; 54-55].

El calendario prehispánico se componía de 18 meses, con 20 días cada uno, que multiplicados entre sí nos dan la cantidad de 360 días. Tal y como era conocido el Calendario Civil, al cual agregaban otros 5 días que ellos consideraban de “mal agüero” o días vacíos que sumaban 365 días. Cuando se trataba de un año bisiesto agregaban un día más que daba la suma total de 366 días. Este orden de los días se encuentra grabado en la Piedra del Sol, también conocida como Calendario Azteca, que se encuentra en el Museo Nacional de Antropología.

Los 20 días del mes llevaban su propio nombre; Cocodrilo, Viento, Casa, Lagartija, Serpiente, Muerte, Venado, Conejo, Agua, Perro, Mono, Hierba, Caña, Tigre, Aguila, Zopilote, Movimiento, Pedernal, Lluvia y Flor. Los días vacíos o de mal agüero eran llamados “Nemontemi”.

Los 18 meses del año también tenían su propio nombre; Izcalli, Atlcahualo, Tlacaxipeualitztli, Tozoztontli, Hueitozoztli, Tóxcatl, Etzalcualitztli, Tecuilhutontli, Hueitecuihuitl, Tlaxochimaco, Xocotllhuetzi, Ochpanitztli, Teotleco, Tepeíhuitl, Quecholli, Panquetzaliztli, Atemoztli, y Títitl. [YÁÑEZ GARCÍA, Gonzalo. (s/f). Mesoamérica y los dioses que contaban el tiempo. Páginas; 7-18].