Relámpagos Filosóficos


Teodoro de San Buenaventura.-

No obstante que el 90 por ciento de los seres humanos conocemos los principales valores y virtudes de Dios (omnipotencia, omnisciencia, omnipresencia, amor, benevolencia, piedad, misericordia, altruismo, caridad, paz, verdad y justicia) en su bendita manifestación de Luz y Sonido (verbo). Ser el creador de todo lo creado y mantener el inconmensurable universo alimentando a los seres con vida de los reinos: Mineral, vegetal, animal, humano y espiritual en perfecta armonía. Nuestra conciencia (sin que valga nada la preparación profesional), falla en el “ser amoroso con todos los seres con vida”.

En el Centro de Salud de mi ejido, un joven pasante de medicina mandó tumbar dos palmas de coco privando a cortadores y vendedores de ganarse cuatro mil pesos por año y el oxígeno gratuito que producía sus palapas. Personas incultas les ponen herbicidas a plantitas que dan fruto.

En el campus de oficinas y estacionamiento de vehículos de la Dirección de Servicios Públicos municipales hay tres perros y varios gatitos flacos por no ajustarles los escasos desperdicios de comida del personal que ahí toma sus alimentos. Ya no digamos del montón de animales que destripan bolsas en donde se deposita la basura que recogen en carros.

Yo, aunque soy vegetariano desde hace 18, les doy maíz a las gallinas que acuden de otras casas a mi casa en San Buenaventura.

Aquí en El Valle de las Garzas, retirado de mi patio, les pongo algo de comida a perros y gatos callejeros cada que puedo.

Ojalá y usted, mi querido lector, practique la piedad con nuestros hermanos menores en el planeta Tierra, ya no digamos con nuestros prójimos en desgracia.

Tengo fe en quien llegue al poder en cumplimiento de su karma-destino y la voluntad del arquitecto del universo, en favor de “Gaby” y “Pico”. Entrando, entrando, manden construir dos albergues para animalitos sin dueño. Pues, “tan sólo se posee lo que se da”. Tan, tan.