Relámpagos Filosóficos


Teodoro de San Buenaventura

“Quien no oye consejo, no llega a viejo”. De mis pesarosas vivencias sufridas en el transcurso de mis 85 años de edad, a mis queridos lectores obsequio los siguientes consejos:

1.- Cuide su cartera. Asegúrese que esté bien hundida en su bolsillo al subir al autobús y al bajarse de él o de su coche.

2.- Cuando le den el cambio al comprar algo, meta sus billetes en el compartimiento más seguro de ella.

3.- A lentes, plumas, placas dentales y reloj, asígnele un solo lugar de depósito.

4.- Por pérdidas, robos y enfermedades, dele gracias a Dios, pues, “no hay mal que por bien no venga”. “Toda causa tiene un efecto”, nos dice la ley del karma. Si antes sometemos a consulta con nuestro Cristo interno pensamientos, palabras y obras para eliminar vibraciones negativas, en todo nos irá bien.

5.- ¿Deseas vivir fuerte, sano y alegre? No critiques a nadie, perdona a quien te ofende y bendice su ente divinal (alma, espíritu, ángel de su guarda) y la presencia sagrada del Todopoderoso Yo Soy (Jehová), Dios es amor.

6.- Jamás pronuncies lo negativo, ni para ti ni para nadie, porque la mala palabra, la mala vibra, es como el péndulo, pega y retacha.

7.- Bendice y da gracias por el aire que respiramos, el agua que bebemos, comida, trabajo y distracciones en nuestros recreos.

8.- Haz oración (plática con Dios) tres veces al día y te lloverán milagros.

9.- Sé sumamente amoroso con las plantas, animales y seres humanos.

10.- Medita bien sentado, con tu columna vertebral erguida, fija tu mente en el entrecejo y tu vista sobre un vaso lleno de agua o la luz de una veladora, cuando menos 10 minutos por las noches todos los días.

“El que tenga oídos, que oiga”, dijo Jesús.