Relámpagos Filosóficos


Teodoro de San Buenaventura.-

A nivel internacional, sin que sea una excepción nuestra amada patria mexicana, se está viviendo la época de “La lámpara maravillosa de Aladino”. Con nosotros, autoridades de los poderes Ejecutivo, Legislativo, secretarías de Estado, sindicatos y directores municipales en un 85 por ciento, desaparecen por arte de magia enorme subsidios y presupuestos federales, estatales y municipales. El único que no merma la luz que nos da iluminando nuestra inteligencia para sostener nuestra inteligencia en el planeta Tierra, es Jesús, gurú en la Ley del Amor.

Como nuestro ilustre y querido presidente, Enrique Peña Nieto, sabe que peligra su vida si dice que más de la mitad del petróleo se queda en EU en pago a refinerías; un 25 por ciento en el gasto de extracción y un 10 por ciento en el sostenimiento del Sindicato de Petroleros. Eufemísticamente propuso la reforma legal que licite la contratación con la iniciativa privada y compañías internacionales. Calculando duplicar los ingresos, que por ese concepto se están perdiendo.

Que niños de sexto de primaria no se sepan de memoria las tablas de multiplicar, si cuentan con calculadoras, ya la hicieron. Mientras, en primaria y secundaria, no se ilustre al alumnado en trabajos de industria, comercio, agricultura, ganadería, pesca, etc., su futuro seguirá opaco. Vicios, hurtos, crímenes, paternidad irresponsable, cárcel, enfermedades y muerte prematura, serán su destino.

Urge que, empleados de las Secretarías de Desarrollo Rural y Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), estén visitando ejido por ejido en los 10 municipios del estado, en vías de aplicar los presupuestos del progreso integral del maná de cada día.

Quien quede como gobernador de “Nacho” y Virgilio, a cual más de excelentes prospectos, ambos con un corazón de oro, humanistas y piadosos, reconocida y brillante preparación profesional, buenos amigos entre sí y amables a carta cabal del pueblo. Estoy seguro que con su ejemplo lograrán que la alta jerarquía en cargos públicos, acepten la reducción de sus sueldo a por mitad.

Ya se imaginan ustedes los miles de empleos que se crearían con los ahorros de mil millones de pesos al año.

¡Hagamos oración para que esto se logre!