Relámpagos Filosóficos


Teodoro de San Buenaventura.-

El carácter amable, semblante alegre y espíritu de empatía de directivos y empleados de todas las oficinas y hasta en centros comerciales en la ciudad capital de nuestro querido estado de Colima, ya lo estamos disfrutando en la bella ciudad y puerto de Manzanillo.

¿Desea Ud. constatarlo? Acuda con alguna necesidad o petición a un Miércoles Ciudadano al casino de la Feria del Valle de las Garzas. Desde el amoroso y atento Virgilio; la madre de la ternura Gaby Benavides, hasta el último edecán verá con los brazos abiertos y el corazón prestos a dar la mano.

Estas virtudes no son otra cosa que el brillante reflejo de la luz violeta de su Cristo interno que mora en su corazón. ¡Dios es amor!

Sin embargo, no obstante que ya entramos a la Edad de Oro con el signo de Acuario. Sigue Satanás infiltrando el egoísmo, la discordia, la envidia, la crítica y el crimen, hijos legítimos de la codicia (insaciable deseo de acumulación  de bienes materiales). Lo mismo que llevó a Jesús al cadalzo al aceptar morir en la cruz para redimir nuestros pecados y heredarnos la Ley del Amor y el perdón que abren brecha en el camino de la vida eterna a nuestro ente divinal.

Dios es vida y mora en todos los seres del inconmensurable Universo. ¡Qué nuestro libre albedrío nade en el inmenso Océano del sumo bien!