Relámpagos Filosóficos


Teodoro de San Buenaventura

Del ciclón “Odile”, continuamos con el “Noledigasnada” y le va a seguir el “Pregúntale”. Después de esta broma para que usted se alegre, les comunico a mis queridos lectores:

En mi casa de San Buenaventura, ubicada frente al Centro de Salud, di alojo a un matrimonio de personas mayores (esposo, esposa y una bella hija) que instalaron un puesto de venta de frutas en el costado sur de la carretera frente al poblado.

El varón, de nombre Lucio Medina López, que antes radicaba con su familia en Santiago, de sus 62 años de edad, tiene 42 estudiando plantas medicinales y obsequiando recetas a niños, jóvenes, adultos y personas de avanzada edad que padecen alguna enfermedad del tipo que sea. No cobra nada. A parte de su fe en Dios y en los elementos de cada planta o árbol con propiedades terapéuticas, le indica al paciente dónde adquirirlas. Claro está, que si usted ya se recuperó su salud y le nace como gratitud obsequiarle algo, no lo desprecia.

En San Buenaventura hasta uno que tenía piedras en los riñones, ya las arrojó al orinar. ¡Cálele y verá!

De mi experiencia en 85 años de vida como maestro y campesino, para que mantenga su cuerpo, mente y alma llenos de gracia y salud, le digo: Prográmese 15 minutos de ejercicios y asanas de yoga diarios. Lea lo más que pueda libros de filosofía, místicos-esotéricos. Asista con la mayor constancia a los cultos de la iglesia que más le agrade.

Medite media hora por la madrugada en busca de su Yo Interno Divinal. Practique pranayamas (respiraciones profundas).

¡Que nada perturbe su paz interior!