Relámpagos Filosóficos


Teodoro de San Buenaventura

Las mejores armas para proteger la paz, armonía, el progreso y la felicidad del pueblo mexicano son:

1.- La protegida educación de las presentes y futuras generaciones de niños y jóvenes en carreras técnicas y profesionales que mayor demanda tengan en las fuentes de empleo.

2.- Que los más prominentes sacerdotes, pastores, venerables gurús de centros iniciáticos, acudan a las escuelas para impartir las técnicas de oración y meditación en la búsqueda de nuestro Cristo interno, alma y Yo Divinal que ilumina nuestra inteligencia y nos brinda notorios y agradables milagros.

3.- “Vox populi, vox Dei” (“la voz del pueblo es la voz de Dios”). En las boletas electorales, debajo de los nombres de candidatos a cargos públicos, tres diferentes montos del salario que deben recibir, el elector cruzará el más justo.

4.- Mientras el Poder Legislativo aprueba esta iniciativa de Ley, regidores, diputados, senadores, presidentes municipales, gobernadores y el Rey de los mexicanos, deben invertir sus grandes fortunas en la producción de alimentos de mar y tierra, la industria y el comercio. Que haya trabajo y empleo hasta para los minusválidos. Que los ancianos recluidos en asilos, si pueden caminar, que salgan a limpiar las calles en su entorno y/o plantar hortalizas.

5.- Sufrir latigazos, golpes en la cara, coronas de espinas, heridas de clavos y hasta lanzazos en el pecho. Todos debemos sufrir y soportar en sublime holocausto a los dones de la verdad, la justicia y el amor a todos los seres con vida.

La paciencia, el silencio y el perdón, valen oro.

Algo para dar risa: Va en aumento el empleo a guaruras que protegen a políticos que han logrado descubrir el tesoro de Cuauhtémoc en las arcas del gobierno. A los jodidos, Dios se encarga de darnos el maná de cada día, por parejo.

¡Que viva Jesús, Enrique, Ignacio y mi niñita Gabriela!