Relámpagos Filosóficos


Teodoro de San Buenaventura

 

Si todo lo que nos inquieta perturba y desespera lo sometemos a las cámaras del silencio, paciencia y serenidad en la conciencia de nuestra alma, la paz del Señor es con nosotros, esto nos dice que los libros de filosofía místico-esotérica, brillando entre ellos la Santa Biblia.

Si a lo anterior le agregamos el lograr la pureza de nuestro pensamiento, palabras y obras, parando en seco nuestras vibraciones negativas, al no apartarnos del bien y la misericordia, brazos potentes de la Ley del Amor y el perdón que nos heredó el Mártir de Gólgota, nuestro nombre quedará inscrito en las blancas páginas que autorizan el ascenso de nuestro ente de luz al Plano Divino a la diestra del Padre.

Estimados padres de familia, queridos compañeros maestros de todos los grados de escolaridad, amados sacerdotes, pastores y venerables maestros del Centros Iniciáticos, orientar a nuestros hijos, alumnos y jóvenes adeptos sobre el esmerado cuidado de su ser integral, sinónimos de salud, bienestar, progreso y feliz retorno de vida eterna, debe ser nuestra prioritaria obligación.

En nuestras oraciones cotidianas, no dejemos de incluir el pedimento de luz y más luz del Sol Central del Universo, Dios, para nuestros hermanos gobernantes, Enrique, Nacho y Gaby, así como los miles de jerarcas en el poder, para que jamás se aparten de la Ley del Amor.

Siendo el más veterano de mis hermanos columnistas de EL NOTICIERO MANZANILLO, me permito aconsejarles que escriban qué les gustaría que hicieran determinados políticos en cargos públicos, sin escribir su nombre, dado que algunos tienen hijos y familiares de primer grado, cuya alma resulta herida con los dimes y diretes.

Jamás olvidar que Cleóbulo el Líndico, uno de los 7 sabios de Grecia, nos dejó dicho: “Cuando hables del prójimo, tan sólo di sus virtudes”. Sobre ellos, Jesús nos remarca: “No andar viendo la paja en el ojo ajeno”. Esto, hasta para mí es difícil. ¡Hagamos la lucha! Amén.