Relámpagos Filosóficos


Teodoro de San Buenaventura

Esta es la noticia de oro en EL NOTICIERO DE MANZANILLO: La más grande misión de nosotros, los seres humanos, hechos a imagen y semejanza de nuestro Padre Celestial, es lograr en nuestras miles de reencarnaciones, con nuestros hechos, el feliz retorno de nuestra alma al Plano Divino, en donde Cristo Jesús nos espera.

En su libro de “Metafísica 4en1”, la gran iniciada escritora venezolana Conny Méndez (1898-1979) nos regala lo siguiente.

Primero nos obsequia 10 cánones: 1.- Yo no hablo ni permito que se me hable nada contrario a la perfecta salud, la felicidad y la prosperidad.

2.- Yo le hago sentir a todo ser viviente que es valioso.

3.- Yo le busco el lado bueno a todo lo que me ocurre y a todo lo que veo ocurrir a otros.

4.- Yo pienso en todo lo mejor. Espero todo lo mejor. Trabajo únicamente por lo mejor.

5.- Yo siento igual entusiasmo por lo bueno que le ocurre a otro que por lo que me ocurre a mí.

6.- Yo olvido mis errores del pasado y sigo adelante a mis mayores triunfos.

7.- Yo llevo una expresión agradable en todo momento y sonrío a todo ser que contacto.

8.- Yo no tengo tiempo para criticar a los demás, ya que paso mucho tiempo mejorándome.

9.- Yo me hago tan fuerte que nada puede perturbar la paz de mi mente.

10.- Yo soy demasiado grande para preocuparme. Demasiado noble para enfurecerme. Demasiado fuerte para temer. Demasiado feliz para permitir la presencia de algo negativo.

En una segunda joya escrita por esta venezolana, nos aconseja pronuncia tres veces al día: “Yo soy la radiante, la brillante presencia de Dios, sin limitación, sin tiempo ni edad, sin impurezas y sin imperfección”.

Si a estas dos perlas les adjunta usted, amado lector, la oración de diamante, “El padre nuestro”, que nos legó el Mártir del Gólgota, y las dos en honor a la santísima Virgen María, al cielo nos iremos con todo y zapatos.

Esto nos induce a amar a Dios y al prójimo como a nosotros mismos, a sabiendas que hacer lo que daña, nos daña. Tse fini.