Reflexiones Económicas


ALCOHOL Y EXCESO DE VELOCIDAD, ¿INEVITABLES?

 

Felipe Pimentel Pérez

 

A quien ingiere alcohol en exceso se le nombra alcohólico, ebrio o borracho, y si maneja un auto, motocicleta o camión, se transforma en un idiota muy peligroso o en un criminal en potencia. Aclaremos, lejos de ser un insulto, el diccionario define al idiota como una persona poco inteligente o que molesta a alguien con lo que hace o dice. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al alcoholismo como una enfermedad progresiva y mortal.

Las autoridades policiacas en Colima, federales, estatales y municipales, de una vez por todas, debiesen imponer el criterio de cero tolerancia a conductores ebrios; es urgente disminuir las víctimas de la irresponsabilidad criminal de choferes alcoholizados. Debe aplicarse el alcoholímetro en las cercanías de los antros y playas donde los jóvenes ingieren cerveza y tequila en dosis peligrosas.

En las carreteras de acceso a Colima, Manzanillo y Tecomán, se espera que algún día las familias puedan leer, con letras grandes, el siguiente mensaje: “En el estado de Colima es delito grave y se castiga con prisión inconmutable manejar a exceso de velocidad y/o alcoholizado”.

La conducta humana muestra y demuestra que la inteligencia tiene límites, pero la idiotez es infinita. Pregúntese: ¿Hay que resignarse a que los alcohólicos irremediablemente maten o hieran gente en las calles y autopistas?, ¿es inevitable que en la carretera Colima-Manzanillo a diario choquen camiones de doble remolque o automóviles?, ¿son accidentes o negligencias?

Es incorrecto que una persona o sociedad se resignen a tropezar mil veces con la misma piedra para sólo quejarse y llorar, prometiéndose falsamente que nunca volverá a ocurrir. En la vida sólo hay dos caminos: O se impone la inteligencia o se impone el idiotismo. La sociedad y sus instituciones no deben tolerar a quienes persisten en causar daños y tragedias; la receta siempre es sencilla: Si maneja no tome y si toma no maneje, así de sencillo, ¿o qué, todavía no son suficientes las cantidades de muertes generadas por conductores ebrios o por quienes rebasan los límites de velocidad?, ¿ únicamente hay que publicar estadísticas y notas rojas sobre esas terribles negligencias, sin mover ni un dedo?, ¿además del daño emocional, cuánto dinero le cuesta a la sociedad los efectos destructores de alcohólicos y choferes locos?

Al respecto, los programas oficiales son ineficaces, se instauran y al poco tiempo desaparecen sin resultados suficientes. ¿Qué esperan las legisladoras y legisladores colimenses para reformar las normas jurídicas que así lo exigen? Si ellos son quienes proponen y aprueban leyes, por qué no construyen algo que más o menos diga: “En el estado de Colima, quien conduzca un automotor y rebase límites de velocidad, pagará una multa de 10 mil pesos y prisión inconmutable de tres días continuos, independientemente de las sanciones a que haya lugar por otros delitos y faltas a la ley”…

También aquí se sugiere otro precepto que mencione: “En el estado de Colima está prohibido y es delito grave manejar un automotor cuando su conductor supere la cantidad permitida de alcohol en la sangre. La persona que sea detenida por manejar en estado de ebriedad, sin menoscabo de la comisión de otros delitos al que aquí se estipula, pagará multa de 20 mil pesos, purgará prisión inconmutable de 10 días continuos y se le cancelará irreversiblemente la licencia de conducir por un periodo de 10 años”.

Claro, la redacción anterior es mera suposición; los abogados expertos sabrían redactar e incorporar ideas exactas en los códigos respectivos. Las sanciones deben ser altas, muy pesadas para el infractor, para que la próxima vez antes de pisar el acelerador o manejar ebrio la gente lo piense 30 veces. A grandes problemas, iguales soluciones.

La idea es clara: Empujar a Colima al primer lugar, no sólo de México, sino del orbe, para que sea un Estado incorruptible y eficaz en la aplicación dela ley; intolerante con quien pise el acelerador de manera criminal, peor aún si va alcoholizado.

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra dos veces. En estas vacaciones vigile a sus hijos, prohíbales hundir el acelerador y abusar de la ingesta de alcohol. No viaje con conductores alcoholizados, idiotas e irresponsables, sean amigos o integrantes de su familia. Nos leemos el lunes. Saludos.