Reflexiones Económicas


BELLAS ARTES Y ESPIRITU

 

Felipe Pimentel Pérez

 

Monetariamente hablando, ¿cuánto cuesta una melodía en el piano, en el violín?, ¿cuál es el precio a pagar por una buena novela?, ¿cuánto pagar por esa gran pintura o esa excelente escultura?, ¿cuál debe ser el sueldo de un actor de teatro?, ¿cuántos millones de pesos se requieren para producir una película valiosa? Al artista auténtico no se le conoce por el precio de su obra, sino por la trascendencia de su creatividad; si gana poco o mucho dinero, ese análisis lo hará la ciencia económica, no el arte.

De toda obra artística se pudiese lograr un acuerdo monetario entre quien la vende y quien la compra; por ejemplo, el comprador de un cuadro tiene derecho de llevarlo a casa, guardarlo en un museo o revenderlo, pero, sólo es propietario del objeto material, porque el mensaje, la esencia creativa, la imagen del cuadro, siempre serán del autor.

Es importante diferenciar al artista del comerciante de arte; al primero le interesa ejercer su libertad creativa, al segundo comerciar con el arte, que por cierto, no es delito ni pecado. ¿Entonces? Aceptemos que el precio del arte es una valoración eminentemente subjetiva; por su gusto o interés habrá quien pagué un millón de dólares por un cuadro; también quien, al no gustarle el mismo cuadro, ni siquiera ofrezca, por él, 20 dólares. Así puede ser sobre un libro, o una escultura. En gustos se rompen géneros; cada persona es libre de comprar “arte” caro o barato, según su gusto.

Por estos tiempos, habría que reencauzar el aprecio y estudio de las bellas artes; es importante que a la gente no le den gato por liebre; algunos comerciantes de arte, por obtener más dinero, venden ruido por música, pintamonos por pintores y merolicos por actores; no es conveniente para la sociedad ni su cultura, debilitar y degradar el ambiente artístico; los espíritus creativos no se asemejan a caballos mal educados ni desbocados; el arte es creatividad, placer, agrado, libertad, pero también esfuerzo, disciplina, constancia, estudios teóricos y prácticos.

Afortunadamente, en Colima se observa, en muchos lugares, diversas actividades artísticas de acceso gratuito para el público; cine, teatro, danza, presentaciones de libros, conjuntos musicales, exposiciones de pintura, escultura, fotografía. Quienes desde el gobierno estatal promueven la difusión del arte, lo están haciendo bien y no deben quitar el pie del acelerador; es una de las mejores maneras de ayudar a la cohesión social; es una tarea constructiva, positiva e inteligente para mejorar las vibraciones del ambiente; es una gran oportunidad de ofrecer cauces y libertades al espíritu humano.

Sería importante revisar, en Colima, que en todas las escuelas, de preprimaria hasta profesional, se realicen actividades artísticas e involucrar a los jefes de familia, a la comunidad; integrar coros, enseñar a los niños a cantar, recitar, dibujar, bailar, a presentar sencillas obras de teatro; enseñarles historia del arte en general, música, literatura, pintura, aunque sea una vez por semana o al mes; la educación artística no debe ser factor complementario u opcional en la formación del educando; las bellas artes son medularmente importantes y trascendentes, psicofisiológica y espiritualmente hablando.

El ser humano es cuerpo, espíritu, mente, imaginación, creatividad; ¿existe el espíritu?, ¿alguien lo ha visto?; la literatura, danza, teatro, cine, música, canto, arquitectura, escultura, son actividades que muestran a seres humanos con espíritu; que no se conozca con exactitud qué es el espíritu, ese es otro asunto. Recuérdese que la mujer y el hombre desde hace miles de años desarrollan su capacidad existencial en el infinito mundo de las bellas artes; éstas dan sentido a la vida humana; el ser humano que se aleja de las expresiones del arte, se marchita, se seca.

En las escuelas se pueden organizar rifas de instrumentos para los alumnos con aptitudes artísticas; guitarras, pinceles, violines, danzas, pianos, flautas, saxofones, cuadernos en blanco, allí están esperando ese espíritu creativo de la niñez y juventud colimota. Además, el arte es fuente de empleo; la música, pintura, son industrias que generan millones de pesos. Cante y pinte cada vez que pueda. Reflexione.