Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz.-

Canicas políticas y “la choya”

Conforme se acerca la fecha de los comicios para elegir al sucesor de Mario Anguiano en la gubernatura y demás posiciones políticas que estarán en juego, se calienta el clima; pues la práctica política desde hace tiempo se ha convertido en el camino idóneo para amasar fortunas, sin que nadie vea ni tome en cuenta los índices de pobreza y miseria en que viven sus representados.

El atractivo de allegarse dinero fácil ha generado que pese a las reglas que se marcan en aras de la unidad partidista, porque llegado el momento ésta se deja de lado, encontrándonos en los últimos tiempos con la ambición de poder que ha generado la sepultura ideológica, y consecuentemente dar vida a que los partidos cuenten con fuerzas paralelas que pretenden los mismos fines.

En ese contexto, vemos cómo desde hace unos años se empezó a hablar del PRI institucional y del otro PRI, dos corrientes encaminadas a lograr la gubernatura del estado con candidatos de su línea y otras posiciones políticas.

En respuesta a lo anterior, el CDE del PRI y el gobernador Mario Anguiano decidieron hace unas cuantas semanas elaborar un listado de 10 aspirantes a la gubernatura, ello con la finalidad de preservar la unidad y garantizar el triunfo electoral en las urnas.

Paralelamente a lo anterior se procedió a establecer reglas mínimas de respeto, evitando las descalificaciones y la guerra sucia entre los 10 aspirantes, al mismo tiempo que se recomendó trabajo y resultados, para que el electorado los identificara y valorara su positivo quehacer.

Sin embargo, pasó poco tiempo para que se rompiera la unidad y se hicieran presentes las descalificaciones, pues el miércoles de la presente semana un medio informativo de circulación nacional publicó que: “El narco amenaza las elecciones para elegir gobernador”, haciendo alusión a ligas de uno de los aspirantes con el crimen organizado.

Ante lo anterior se empezaron a hacer señalamientos respecto a quién o quiénes procedieron al descrédito de dicho aspirante, sin dejar de mencionar al otro PRI como responsable, entre otros puntos de vista.

Sin duda, lo anterior vendrá, quiérase o no, a proceder hacia dos cosas primordiales: Primero, analizar a fondo la determinación de ungir como candidato a un priísta que si bien no podemos decir sin tacha, sí al que garantice honradez, capacidad y confianza del electorado; la segunda, restañar un proceso que si se sale de control, puede desembocar en un clima de incertidumbre respecto al triunfo electoral.

En lo que se refiere al PAN, vemos también que en este partido se han generado dos corrientes, una la que representa el actual Comité Directivo Estatal, y la otra la que se podría decir del otro PAN, acaudillada por un aspirante a la gubernatura abanderado por su partido a nivel central.

De hecho, mucho tacto y buen tino habrá de poner en práctica el actual dirigente del CDE, Jesús Fuentes, para que la nominación del futuro candidato a la gubernatura sea el que mayor aceptación tenga tanto al interior como al exterior del panismo.

En tanto, en el PRD las cosas marchan por igual camino; pues por una parte se encuentra el presidente del CDE, Juan Oscar Vázquez Chávez, quien de entrada ha dado a conocer que las pláticas que pudiera tener el diputado Rafael Mendoza con el PAN para ser postulado como candidato en las próximas elecciones, o para una posible alianza entre el PRD y PAN, son a título personal, pues como partido, en ese tema no han tenido acercamiento con ningún instituto político.

En igual circunstancia se encuentra el caso del diputado perredista Francisco Rodríguez, representando ambos diputados locales, al otro PRD.

En ese contexto nos encontramos que en los tres partidos citados hay dualidades de proyectos, situación que generará que las canicas políticas con que juegan sean lanzadas a “la choya” por dos brazos, para ver quién mete a su candidato a dicha “choya” y de ahí buscar el triunfo electoral en las urnas.

Lo anterior recordando el añejo juego de canicas en que el jugador que consiga meter la canica dentro del agujero, se queda con las que no hayan conseguido entrar.

Por otra parte, de un tiempo a la fecha ha surgido en el medio local el grupo denominado “100 por Colima”, hoy sumados sus integrantes al organismo denominado “Ciudadanos construyendo el cambio”, en el que participan ciudadanos de todos los partidos políticos y apartidistas.

Vale decir que “Ciudadanos construyendo el cambio” es un movimiento que ha surgido de la sociedad colimense que tiene como objetivo central reconstruir la relación entre el Gobierno del Estado y la población, estableciendo nuevas bases de comunicación y confianza mutua.

Parte de la idea y meta de restablecer el pacto social que en la práctica ha perdido sus fundamentos, porque la sociedad no se siente debidamente representada en sus intereses por quienes hoy gobiernan la entidad.

El movimiento referido está convocando a su lanzamiento político-electoral de cara a las elecciones del 2015, en un evento que tendrá lugar el próximo sábado 27 de septiembre a las 10:00 de la mañana en el Centro de Convenciones Alegra, ubicado al norte de esta ciudad capital.

Sin duda, el movimiento en comento, al margen de sus objetivos y metas trazados, llegado el momento contará con las corrientes partidistas que buscan nuevos horizontes que sepan responder al bien de la entidad y su pueblo.