Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz.-

El servicio del transporte urbano en Colima es algo que nunca ha podido ofrecerse a los usuarios en la forma debida, pues los horarios son algo que nunca ofrecen con certeza, ya que la Dirección del Transporte en la entidad ignora el asunto, pese a las protestas de la población, la que hoy en día ha terminado por olvidarse de queja alguna, debido a que nunca se le escucha.

El caso no es nuevo. Hasta la fecha no ha habido un encargado de la Dirección del Transporte que ponga orden a los camioneros, pues éstos cada vez que solicitan incremento de tarifas prometen soluciones y respeto a la normatividad vigente; sin embargo, concedido el aumento tarifario, todo sigue igual.

En ese contexto, nos damos cuenta de que con motivo del último incremento de tarifa, prometieron respeto a los horarios establecidos y mejoras en las unidades, para lo cual el Gobierno del Estado les apoyó con recursos; sin embargo, todo siguió igual o peor. Cosas tan simples como el aseo de las unidades es algo que para nada se cumple.

En cambio, es justo señalar que las taxis, al cambio de turno, además de cargar gasolina, recurren al lavado de la unidad, entregándosela al trabajador que le releva completamente aseado.

Del cumplimiento de horarios ya ni hablar, pues esto no existe; en cada ruta el usuario tiene que esperar por espacios no menores a 20 minutos cuando bien le va, ya que no hay ni nadie que vigile el cumplimiento de los horarios supuestamente marcados por la Dirección del Transporte.

Llega a tal grado la violación al reglamento de tránsito que se ve prestar el servicio a un minibús “chatarra” con el número 1, sin placas, pero sí con un permiso suscrito por la Dirección del Transporte, pese a que el modelo de dicha unidad es de hace más de 20 años.

En realidad no entendemos el motivo o razón, por la que las autoridades del transporte no recurren a que los camioneros se sujeten a la reglamentación vigente, como también al cumplimiento de las disposiciones que norman ese servicio, pues tal pareciera que quienes deciden lo que se hace son los permisionarios, cargando con todas las irregularidades el usuario.

Vale mencionar que en estos días, con los llamados recesos escolares, la presencia de autobuses se reduce, con lo que la espera se prolonga, como también el abandono de rutas más temprano.

Sin embargo, el coordinador del Sistema Unico Operativo de Transporte en Colima y Villa de Alvarez, Iván Rojas, asegura que el servicio de rutas se mantiene en circulación hasta las 10:15 de la noche, lo cual en los hechos no acontece.

El citado coordinador reconoce que algunos camiones finalizan más temprano sus recorridos, en promedio a las 9:00 de la noche, hora en que a toda la población consta los camiones urbanos para nada aparecen por la ciudad.

Rojas añadió que la ruta 20, que da servicio al sur de Villa de Alvarez, para el traslado hacia la Normal de Maestros, la Universidad de Colima, el Hospital Regional y parte del Tercer Anillo, es de las que termina más tarde su labor, cosa que ojalá constatará a las autoridades del transporte, porque en realidad no es así, y menos en estos días de vacaciones.

Ya entrado en calor, el coordinador manifiesta que la petición constante de los usuarios ha sido ampliar el horario, pero el sistema de transporte público cuenta apenas con 350 choferes para cubrir los dos turnos en los 230 camiones, por lo que descartó la ampliación de los horarios ante la escasa demanda nocturna.

Señaló que ante cualquier irregularidad en la prestación del servicio y cierre de rutas, el usuario puede quejarse a través de Facebook, en la página: Sistema de Transporte Urbano de Colima; este es un llamado completamente innecesario, porque si los camioneros no respetan las disposiciones de las autoridades del transporte, menos lo harán con los usuarios.

La verdad sobre el tema radica en la necesidad de que las autoridades de transporte vigilen el cumplimiento de horarios de cada una de las rutas, que coloquen los horarios en que pasan las unidades en los paraderos y sanciones a quienes incumplan con sus compromisos para con la Dirección del Transporte y los usuarios, a quienes justo es decirlo hace falta se les escuche y atienda.