Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz.-

Las cuotas escolares en la educación básica, que durante largo tiempo estuvieron al orden del día, fue algo que incomodó permanentemente a los padres de familia, máxime que al margen de haber un buen número de familias de escasos recursos que lesionaban su economía, era algo que reñía con el dictado de nuestra constitución que marca la gratuidad de la educación.

En ese contexto, siempre se señaló a las sociedades de padres de familia como los que recurrían al cobro de cuotas para apoyos en las mejoras de la infraestructura y recursos didácticos para las instituciones educativas; sin embargo, el caso era una salida airosa a los acuerdos tomados entre directores de los planteles y éstas.

Incluso, se llegó a negar documentos a los alumnos cuando sus padres no estaban al corriente con sus pagos de cuotas escolares, aunque finalmente les eran entregados, asunto que generaba incomodidades y desencuentros entre los padres de familia y directores escolares.

Lo anterior dio lugar a que las autoridades de la SEP declararan insistentemente, cada inicio de ciclo escolar, que las cuotas no eran obligatorias; sin embargo, el asunto seguía vigente, utilizando la añeja mampara de las sociedades de padres de familia.

Actualmente, tal parece que se le ha puesto fin a esta situación, pues el año pasado, por unanimidad, el pleno del Senado aprobó cambios en la Ley General de Educación para no condicionar la prestación de los servicios educativos, a cargo del Estado, a la entrega de aportaciones, cuotas, donaciones, dádivas o cualquier otro tipo de contraprestación.

Fue así como con un aval de 112 votos, el dictamen sostiene que es necesario reforzar el principio de gratuidad que el Estado está obligado a proporcionar a la ciudadanía, pues implica garantizar que no existan obstáculos económicos en el acceso y permanencia de las personas en los procesos educativos.

El documento aprobado por los senadores establece que las escuelas públicas, desde preescolar hasta bachillerato, en ningún caso condicionarán la prestación de servicios educativos, incluyendo la inscripción, la aplicación de exámenes, la permanencia y la entrega de documentos en las escuelas públicas a cambio de la entrega de aportaciones.

También la legislatura local, en mayo de 2013, aprobó por unanimidad varias modificaciones a la Ley de Educación del Estado de Colima, donde sobresale la prohibición de condicionar el servicio por el pago de las cuotas escolares.

Además de ello, los legisladores aprobaron una reforma al Artículo 30 de la misma ley, presentada por la diputada Gabriela Benavides Cobos, para que en ningún caso se condicione la prestación del servicio educativo al cobro de pagos o cuotas escolares, por lo que sólo podrán realizarse donativos voluntarios que se generen en beneficio de los planteles educativos.

En base lo anterior, y con motivo del inminente término del presente ciclo escolar, todo indica que el caso en comento ha llegado a su fin, por lo que los padres de familia ya no tendrán ese problema, pues la Secretaría de Educación en el Estado, a cargo del maestro Guillermo Rangel Lozano, ya se está abocando al cumplimiento cabal de que no se cobren cuotas en la educación básica.

Al respecto, Rangel Lozano ha solicitado a los padres de familia no acudir a reinscribir a sus hijos para el siguiente ciclo escolar, porque el sistema de la Secretaría a su cargo lo hace en automático.

Asimismo, informó que este año los certificados de educación primaria y secundaria se entregarán de manera simbólica a los alumnos, ya que estarán disponibles en la página de internet de la SEP estatal, desde donde podrán bajarlo, ya que este documento tienen la validez oficial por contar con la firma electrónica.

Lo anterior evitará que en su momento haya quien pretenda condicionar la preinscripción o entrega de certificado el pago de una cuota escolar.

Abundando sobre el tema, el secretario de Educación ha solicitado a los padres de familia que denuncien a cualquier directivo o maestro que solicite alguna cantidad de dinero como cuota, bien sea voluntaria o no, incluyendo a las sociedades de padres de familia.

Asimismo, vale recordar que en el caso de los alumnos de nuevo ingreso, éstos ya se encuentran inscritos, pues la SEP, en su momento, hizo la convocatoria e inscripción sobre el caso, esperándose que no se haya requerido a los padres de familia alguna cuota por parte de los directivos o sociedades de padres de familia.

En fin, todo indica que las cuotas escolares anticonstitucionales ya forman parte de la historia.