Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz.-

La juventud es la segunda edad cronológica del ser humano, debe ser cabalmente atendida en lo referente a su formación en todos los órdenes, pues representa el futuro inmediato de toda demarcación.

Ofrecer y atender a la juventud en todos los problemas que enfrenta es, sin duda, prioritario en la época que vivimos, pues ellos requieren de una formación orientada a incorporarse a la sociedad como personas que vienen a sumarse al progreso y desarrollo de la comunidad en la que viven.

Para el logro de lo anterior, el joven reclama oportunidades de estudio y empleo, ser tomado en cuenta como persona con los derechos y obligaciones que las leyes le otorgan, esto dependiendo de una formación donde los valores y preparación educativa se pongan de manifiesto, a fin de forjar un medio ambiente de trabajo y armonía.

Por lo anterior se considera de suma importancia que el jueves de la presente semana, por votación unánime, en el Congreso del Estado se aprobara la creación de la Ley de la Juventud del Estado de Colima, que prevé mecanismos para canalizar mayores recursos para el apoyo de proyectos juveniles.

La nueva ley creada, según se dio a conocer a iniciativa del diputado José Verduzco Moreno, contempla crear la Comisión Estatal Interinstitucional, encargada de coordinar la participación del gabinete del Gobierno del Estado, representantes de los 10 ayuntamientos y de las instituciones educativas de mayor representación en la entidad.

“Lo que se pretende es que las dependencias estatales sean quienes, en coordinación con la Secretaría de la Juventud, lleven a cabo una planeación homogénea de la política joven”, dijo el diputado Verduzco, al leer el dictamen a favor de la nueva Ley.

En su capítulo relativo al Derecho a la Educación, la Ley prevé que el Gobierno del Estado realice las acciones necesarias para que en todas las poblaciones superiores a cinco mil habitantes exista, cuando menos, un plantel educativo de nivel medio superior.

Sin duda, el capítulo anterior resulta de suma importancia, pues en nuestros días el país reclama y requiere de jóvenes mejor preparados para todas las fuentes ocupacionales, razón por la que el Gobierno Federal ha decretado sumar a la educación básica la educación media superior.

La determinación del Gobierno Federal resulta positiva a fin de contar con generaciones más preparadas y aptas para las tareas que emprendan; según datos del Inegi, en nuestro país sólo el 41 por ciento de la población de entre 16 y 19 años de edad asiste a la escuela; en el caso de la población en general, sólo 16.8 por ciento tiene estudios de nivel medio superior.

Por otra parte, desde la perspectiva internacional, según datos actuales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), en México el 53 por ciento de los jóvenes de entre 25 y 29 años de edad no trabaja ni estudia, lo cual es el porcentaje más alto después de Turquía y es uno de los países que tiene más déficit en la enseñanza media y superior.

Además, México está situado en el duodécimo lugar de 16 países de Latinoamérica, en cuanto a grado de escolaridad, cifra que reclama elevar las oportunidades de estudios en bachillerato, a fin de incentivar los ingresos al nivel superior.

Resulta necesario e imperioso que el actual gobierno asuma su responsabilidad de brindar más educación y de mayor calidad, en respuesta a los niveles de desarrollo que reclama la sociedad que todos queremos tener.

Vale recordar que hace un año la Secretaría de Educación Pública publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto de reforma de su ley general, en la que se estipula la obligatoriedad del Estado de brindar educación hasta el nivel medio superior.

El artículo 3° del Decreto establece la obligatoriedad del Estado de prestar servicios educativos para que toda la población pueda cursar educación preescolar, primaria, secundaria y media superior, y el 4° señala que es obligación de los padres hacer cursar a sus hijos la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior.

La adición del inciso IX Bis, al artículo 12, sobre las atribuciones exclusivas de la autoridad educativa federal, dice que a ésta le corresponde coordinar un sistema de educación media superior a nivel nacional que establezca un marco curricular común para este tipo educativo, con respeto al federalismo, la autonomía universitaria y la diversidad educativa.

Como se puede constatar, la Ley Estatal para la Juventud responde a todo lo anterior, al prever que se lleven a cabo las acciones necesarias para que en todas las poblaciones superiores a cinco mil habitantes exista, cuando menos, un plantel educativo de nivel medio superior.

Lo anterior vendrá a facilitar el que los jóvenes accedan al nivel medio superior, porque en la actualidad los aranceles de ingreso a la Universidad de Colima y centros particulares cancelan la oportunidad de prepararse a jóvenes cuyas familias carecen de los recursos económicos para solventarlos, pero al crearse centros educativos por parte del Gobierno Federal y entidades federativas, la educación media superior será gratuita de acuerdo a los dictados constitucionales.