Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz.-

En el pasado reciente, los profesores de educación básica jugaron un papel importante como líderes naturales que atendían las necesidades de la vida cotidiana de niños, adultos, familia y sociedad, sobre todo, en el medio rural.

Sin embargo, con motivo de la creciente urbanización, industrialización y cambios en la forma de vida, el maestro fue perdiendo esa posibilidad de atender la problemática de sus alumnos y familias, situación que resulta necesario resarcir.

En nuestros tiempos, el alumnado de educación básica asume conductas impropias que deben reorientarse a fin de que su formación responda a los retos de poner coto a la violencia y contar con generaciones que lleven a la sociedad al rescate de la armonía y paz social, tan deterioradas a últimas fechas.

Para el logro de lo anterior, el sector educativo debe recurrir a que en los centros escolares se cuente con trabajadores sociales y psicólogos que orienten y contribuyan a apoyar a los alumnos y padres de familia, a fin de que los problemas escolares y familiares que se presenten se encaminen a soluciones positivas, e incidan en un medio social donde la armonía y humanismo sean el sello de los nuevos tiempos.

Contar con un trabajador (a) social resulta prioritario a fin de llenar el vacío obligado de los maestros, para intervenir en los grupos cuya vulnerabilidad los ubica en situación de riesgo y predisponibilidad a ser sujetos actores de la problemática social.

En ese contexto, la tarea principal del trabajador social se abocará a la prevención, esto como una de las formas de impactar positivamente en los individuos, primordialmente con los niños, cuidando que todos tengan acceso al proceso educativo y la certeza de culminar la educación básica.

Igualmente, resulta necesaria la colaboración de un psicólogo (a) que encamine su quehacer a intervenir en el ámbito escolar y comunitario, no sólo limitarse al diagnóstico de posibles anomalías o problemas de aprendizaje.

La labor a desarrollar en ese renglón será enmarcada en prevenir posibles situaciones de conflicto entre la escuela, la familia y el niño, de forma que evite aquellas en las que se puede dificultar el aprendizaje, lo cual puede estar motivado por varias causas.

Se hace necesario, por tanto, que el psicólogo esté al tanto de la demanda que se hace al niño, del medio social, familiar y escolar en el que ha de darse el aprendizaje, así como del tipo de servicios que se le proporciona para la satisfacción de sus necesidades: Afectividad, capacidad, nivel de desarrollo, adaptación, ocio, asistencia sanitaria, salud mental, entre otros rubros.

Sobre lo anterior, el secretario de Educación en Colima, Guillermo Rangel Lozano, dio a conocer en días recientes que el magisterio colimense busca que la escuela se blinde de los problemas cotidianos y entornos sociales adversos, para lo que ya se están dando las acciones necesarias.

Todo lo anterior viene a colación a que el lunes de la presente semana, un grupo de estudiantes de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad de Colima, encabezado por su director, Arturo Moctezuma Solórzano, acudió al Congreso del Estado con el fin de entrevistarse con la coordinadora del grupo parlamentario del PAN, la diputada Gina Rocha.

El objetivo central de la entrevista se dio con la finalidad de respaldar la iniciativa de reforma de la Ley de Educación del Estado de Colima, a fin de que en todos los planteles de educación básica haya un trabajador social y un psicólogo.

Sobre el tema, Rocha les explicó las razones por las cuales propuso esta modificación a la Ley de Educación y de ahí se desprendió que es necesario dialogar con el secretario del ramo, para buscar los recursos necesarios y que esto sea una realidad.

La legisladora mencionó que con esta iniciativa se busca la obligatoriedad de que todos los planteles escolares de preescolar, primaria y secundaria que existen en el estado, dependientes de la Secretaría de Educación, cuenten con un profesional del trabajo social y psicología de manera permanente, para lograr una educación más integral y sólida.

Rocha subrayó que la mencionada iniciativa tiene también la función de desarrollar estrategias de prevención sobre temáticas sociales que acechan la sociedad colimense, como la violencia intrafamiliar y otros que pueden ser detectados en el plantel escolar.

Comentó que se buscará una reunión con el secretario de Educación del gobierno estatal para que también acudan los directivos de la Facultad de Trabajo Social y expongan las razones por las que se debe contar con este tipo de profesionistas en los planteles de educación básica, para así buscar el apoyo de esta institución y encontrar las formas adecuadas para la implementación de la iniciativa.