Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz.-

Al margen de los motivos que generan la deserción escolar en la educación básica, que comprende los rangos de preescolar, primaria, secundaria y medio superior en proceso de incorporación formal, buen número de jóvenes que pretenden ingresar a los niveles medio superior y superior, encuentran serios problemas para su ingreso.

Si bien es cierto que la deserción escolar se presenta en la educación básica por razones y causas diversas, como son la violencia intrafamiliar, el acoso escolar y otros motivos, a ello hay que sumar la falta de recursos económicos de los padres de familia.

Si bien en los niveles de preescolar, primaria y secundaria el Gobierno Federal canaliza recursos y apoyos a fin de responder a la demanda y gratuidad de la educación constitucionalmente decretada, la educación media superior -bachillerato- es un nivel al que buena parte de jóvenes no acceden por dos razones fundamentales:

Por la alta demanda y falta de espacios en los centros escolares de ese nivel, y costos que representa para los padres de familia cubrir los pagos que se determinan para la inscripción y mensualidades que deben pagarse.

El caso de la educación media superior es un asunto que debe atenderse por parte de las autoridades, ya que al sumarse a la educación básica actualmente es un grado de estudios mínimo para otorgar empleos.

Además, con sus limitantes de ingreso por falta de cobertura y altos costos de inscripción y mensualidades, entre otros aranceles que se cobran, buen número de jóvenes no pueden acceder a la educación media superior por falta de recursos de sus padres y menos a licenciaturas, por no contar con el antecedente de estudios requerido.

Lo anterior viene a colación por lo dado a conocer durante la sesión ordinaria del Congreso del Estado el martes de la presente semana, donde el legislador Rafael Mendoza Godínez hiciera un llamado al rector Eduardo Hernández Nava para que reconsidere el nuevo incremento en las cuotas de inscripción de bachilleratos y facultades.

Mendoza Godínez recordó que éste es el segundo aumento que aplica el actual rector que lleva 15 meses en el cargo; si bien en el periodo de Miguel Angel Aguayo la inscripción al bachillerado era de 250 pesos y luego de 400, con este nuevo rector ha llegado ya a los $700, más las mensualidades

Costo que a decir del diputado es muy elevado, si se compara con el resto de universidades públicas del país, pues tan sólo la de Guadalajara cobra apenas 500 pesos para inscribirse a ese mismo nivel.

Abundando sobre lo anterior, cabe señalar que en el Colegio de Bachilleres que opera en Cuernavaca, Morelos, se cobran menos de mil pesos por año, es decir por dos semestres, sin que haya cobros paralelos para compra de materiales para laboratorios o talleres, como aquí acontece.

Yéndonos a los extremos, tenemos en caso de la Unam, donde en realidad la educación media superior es gratuita, pues simbólicamente se cobran 80 centavos por cuatro servicios, para ingreso a preparatoria o licenciaturas, dejando abierta la opción para que los alumnos o padres de familia aporten lo que decidan, de acuerdo a su voluntad y capacidad económica.

En tanto, vale decir que en Morelia, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (Umsnh) anunció, para el 2014, el restablecimiento de las cuotas de inscripción y reinscripción, ante las dificultades económicas de la entidad que imposibilitan dar continuidad al convenio de gratuidad.

Retomando las declaraciones del diputado Mendoza Godínez, éste solicita al rector que reconsidere ese cobro que se está haciendo a los estudiantes, porque la economía no está nada fácil en el estado.

Además, mencionó haber recibido una buena cantidad de solicitudes de apoyo para realizar ese pago, sobre todo del municipio de Cuauhtémoc, pues la mayoría de la gente trabaja en el campo y lo que gana no les alcanza para pagar el estudio de sus hijos; añadió que la Universidad de Colima es una de las instituciones públicas más caras en el país.

Finalmente, diremos que anteriormente la FEC, como representante de los estudiantes y apoyo a la sociedad colimense, intervenía de inmediato; sin embargo, hoy brilla por su ausencia.