Referencias Políticas


El bullying en centros escolares

Salvador Olvera Cruz.-

En principio diremos que el bullying no es otra cosa que el maltrato físico o psicológico, deliberado y constante que recibe un niño por parte de otro u otros, que se comportan con él cruelmente con el objetivo de someterlo y asustarlo.

En ese sentido, el bullying implica paralelamente una repetición continua de burlas o agresiones que llegan a generar la exclusión social de la víctima, ello como resultado de agresiones de tipo físico, verbal, psicológico y social.

Sobre el tema, vale señalar que los desencuentros y agresiones entre la niñez, adolescentes y jóvenes ha existido siempre; sin embargo, en los tiempos actuales, lo que antes eran simples “pleitos”, hoy se practican en forma muy distinta, al ponerse en práctica agresiones que se llevan a cabo por el crimen organizado, o como se pueden ver en películas selladas por la violencia.

Ese proceder se presenta en muchos pueblos del orbe, sin que nuestro país sea ajeno a esa conducta, razón por la que los padres de familia deben estar alerta, a fin de evitar hechos lamentables, como también los profesores y los mismos compañeros de escuela.

Para lo anterior, resulta fundamental que los padres de familia reciban la información requerida para poder evitar los casos con oportunidad, como también los profesores deberán estar atentos a las relaciones y comportamiento de los escolares, en tanto los alumnos deben recibir la información de sus maestros a fin de que cuando sean testigos de actos de bullying sepan dar a conocer a sus profesores los casos que se presenten.

Un caso reciente en nuestro país es el que tuviera lugar en Ciudad Victoria, Tamaulipas, en que perdiera la vida el adolescente Héctor Alejandro Méndez Ramírez. Vale decir que el reciente 20 de mayo, Héctor Alejandro murió a causa de un traumatismo craneoencefálico que sufrió cuando sus compañeros de la escuela lo lanzaron contra una pared, al parecer frente a una profesora que “no hizo nada para impedirlo”, según denunciaron sus padres.

Para evitar lo anterior, el pasado fin de semana, con votación unánime, los integrantes de la 57 Legislatura local aprobaron la nueva Ley de Seguridad Integral Escolar para el Estado, a fin de proteger la integridad física y psicosocial de la comunidad escolar, tanto al interior como en el perímetro de la escuela.

El dictamen a favor de la iniciativa, presentada ante el Congreso del Estado por el gobernador Mario Anguiano Moreno, menciona que con esta ley “se procurará la generación de ciudadanos responsables, libres de adicciones y violencia, capaces de poner en práctica los valores del respeto, la tolerancia, la paz y la armonía”.

En ese sentido, la nueva legislación antibullying establece los lineamientos, acciones y programas tendientes a evitar la violencia, el acoso y el abuso físico o emocional en el contexto escolar.

Para obtener el voto a favor, en la propuesta se argumentó que además del bullying, existen diversas formas de violencia escolar intramuros y extramuros, que se han venido manifestando en los centros escolares de todo el país, tales como el acoso sexual, pandillerismo, compra-venta de droga, violencia familiar, entre otras.

Asimismo, y para prevenir la violencia, el hostigamiento y el acoso escolar en las instituciones educativas del estado, la ley contempla mecanismos para otorgar apoyo asistencial a las víctimas.

En la misma destaca la creación del Consejo Estatal de Seguridad Integral Escolar, el cual diseñará la política de seguridad integral de las escuelas en el estado, estará integrado por el gobernador, los secretarios estatales de Educación, Gobierno, Seguridad Pública, Salud; el procurador de justicia, el director general de la Unidad Estatal de Protección Civil, entre otros.

La Ley de Seguridad Integral Escolar contempla un apartado de infracciones y sanciones por tolerar o consentir el hostigamiento, acoso escolar, represalias o cualquier otro tipo de violencia en contra de algún integrante de la comunidad escolar, entre otros aspectos.

Respecto de las sanciones que se aplicarán a los estudiantes, destacan amonestación privada, reporte preventivo por escrito al agresor o partícipe sobre las consecuencias de su conducta, y la obligación del agresor de acudir a un tratamiento especializado, a fin de modificar su conducta.

Las sanciones administrativas se impondrán tomando en cuenta la gravedad de la conducta en que se incurra, las circunstancias socioeconómicas del infractor, el nivel jerárquico y las condiciones del infractor, así como la antigüedad en el servicio.

Asimismo, se contempla que luego de que este sábado fue promulgada la Ley de Seguridad Integral Escolar para el Estado de Colima, conocida como antibullying, se emitirá una reglamentación correspondiente para su aplicación.