Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz.-

Conforme pasan los meses, el número de candidatos a la gubernatura de Colima empieza a disminuir, ello en respuesta al análisis que se hace en tres renglones sustantivos, como son: La capacidad para el mandato, gestión y aceptación ciudadana. Sobre el tema, se manejan frecuentemente resultados de encuestas y estudios que han perdido en el campo político de credibilidad por diversas razones.

Resulta importante que el electorado valore a los candidatos, porque las carencias en los hogares cada día se agudizan, como también las opiniones del sector comercial e industrial, en respuesta a los impuestos recientemente decretados, entre otros factores.

Algo que debemos entender es que la población cada día se ha convencido de que la demagogia ha ensombrecido el desarrollo y, consecuentemente, la calidad de vida de la población. La responsabilidad de los partidos políticos que entren en contienda radicará primeramente en ofrecer al electorado un candidato(a) que responda y genere el voto ciudadano; de lo contrario, la derrota en las urnas es algo que estará más cerca que lejos.

Hasta el momento, el PRI es el partido que cuenta con mayor número de aspirantes, siguiéndole el PAN y finalmente el PRD. En lo que compete a este último, es el partido que se encuentra en la búsqueda de una alianza ciudadana, como también de un candidato de la sociedad civil, con la capacidad y aceptación que les permita jugar un papel importante y con posibilidades de éxito.

El PAN, por su parte, cuenta con varias cartas, pero al darse la nominación del presidente del CDE que surja el 18 del presente mes, el número de aspirantes panistas podría disminuirse en un 50 por ciento, cuando menos.

Al margen de lo anterior, se piensa que sea cual sea el resultado de la elección del presidente del CDE, se avizora que el alcalde Virgilio Mendoza cuenta con un alto índice de posibilidades en respuesta a su trabajo político y buena relación con amplios sectores del blanquiazul.

Retomando el caso del PRI, este partido poco a poco ha caminado en busca de nominar a su mejor carta, sobre todo tomando en cuenta que en la política nada está escrito, y más por no ignorarse que en cualquier momento los escenarios cambian, tal como el caso de la dirigencia nacional del PAN que concretó alianzas el fin de semana anterior, con partidos de oposición en Coahuila y Nayarit para las elecciones a Ayuntamientos y Congresos.

Para tal esquema de acuerdos y alianzas, el tricolor en Colima lleva buen avance en cuanto a definir a su candidato en un plano que le dé seguridad, donde sea la unidad la senda que le lleve al triunfo electoral. A estas alturas, se observa que el PRI ha reducido a cuatro los aspirantes a suceder a Mario Anguiano, siendo éstos Ignacio Peralta, Arnoldo Ochoa, Rogelio Rueda y Federico Rangel.

Si nos sujetamos a que se ha hablado mucho de si el candidato surgirá del centro o del medio local, vale decir que a Peralta y Ochoa se les ha sellado como posibles abanderados del centro; caso que más que nada responde a preferencias e intereses de quienes hacen dicha referencia, porque los cuatro en realidad son colimenses que cuentan con méritos y carrera política puesta de manifiesto.

En el caso de Rogelio Rueda, sería un candidato mixto, pues así se le puede calificar por sus relaciones tanto a nivel central como local. Por su parte, a Federico Rangel se le considera como un candidato cien por ciento local, en respuesta a su amplia trayectoria cubierta en la entidad en los puestos de tipo administrativo y político.

Lo cierto es que de los cuatro citados surgirá el candidato del PRI a la gubernatura del estado. Es cuestión sólo de tiempo.