Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz

OIDOS SORDOS Y VOCES SIN CONTROL

Los grupos que se oponen a los altos salarios y prestaciones sin comprobar por parte de los diputados locales, acudieron el lunes de la presente semana a manifestarse en busca de entrevistarse con los legisladores sobre el tema.

Como siempre sucede cuando se da la presencia de varios grupos sin tomar los acuerdos necesarios, aparecen las divergencias respecto a las formas de actuar, caso que provocó que en rueda de prensa los “ciudadanos” manifestantes de #Yonosoy200mil y los ex encapuchados integrantes del grupo “Desmemoriados” tuvieran desencuentros en el recinto oficial.

El evento en comento inició a las 11:00 horas, cuando un grupo de poco más de 20 manifestantes, además de militantes y simpatizantes de Movimiento Ciudadano, Partido de la Revolución Democrática, Morena y PRI, así como el presidente del comité de Derechos Humanos No Gubernamental, Efraín Naranjo, quisieron adueñarse de la manifestación, por lo que algunos manifestantes, a base de gritos, insistían en ser atendidos por los diputados, mientras que otros hacían llamados a la mesura.

En su momento, la oficial mayor del Congreso, Yarazhet Villalpando, salió a platicar con Patricia Mendoza Romero, quien encabezaba a los manifestantes del movimiento #Yonosoy200mil, junto con Guillermo Bueno Sánchez, para comentarles que no habría reunión pública, como lo pedían los protestantes, sino que el compromiso era de que si bien se les había invitado a todos a estar en el recinto, el compromiso era que solamente atenderían a una comisión integrada por cinco personas y serían recibidos en la sala de juntas “General Francisco J. Múgica”.

La veintena de manifestantes aducían que estaban de manera respetuosa en el recinto, “aunque ellos (los diputados) no respeten a los ciudadanos, estamos aquí pacientemente esperándolos y los compañeros que aquí están quieren ser testigos de cómo se desarrolla la sesión”, añadieron los manifestantes un poco más tranquilos.

Yarazhet Villalpando les dijo que la única forma de entrevistarse con los legisladores era que una comisión acudiera a platicar con ellos, porque no se había convocado a ningún foro público, y ante la inconformidad de los manifestantes, la oficial mayor se retiró para hacerles saber a los diputados del conflicto.

La funcionaria del Congreso fue a donde se encontraban los diputados y regresó para señalarles que los diputados estaban trabajando en comisiones y reiteraban que si deseaban, recibirían solamente a una comisión de manifestantes, lo que provocó el choque, pues mientras los “Desmemoriados” sí querían entrar, los movilizados por Patricia Mendoza se negaban, aduciendo que era una descortesía y una falta de respeto.

Efraín Naranjo quiso asumir la cabeza del movimiento e invitaba a que se fueran a reunión para elaborar un solo posicionamiento, “porque lo que aquí se está haciendo es sólo para los medios”, les señaló.

Vuelve a aparecer en el salón de plenos la oficial mayor, a quien le preguntan si tiene alguna otra respuesta de los diputados y ésta les reitera que es la misma, y ante la interrogante si era la última palabra de los legisladores, la funcionaria del Legislativo les responde de manera afirmativa.

“Entonces con eso nosotros dejamos de manifiesto nuevamente que a los diputados lo único que les importa es su dinero, su bienestar y sus intereses, el pueblo no les interesa en lo más mínimo al estar tomando este tipo de actitudes tan groseras y nefastas para la sociedad. Que no se les olvide que si ellos están sentados ahí en esa silla es porque nosotros como pueblo los elegimos y qué vergüenza que nos hayamos equivocado al elegirlos. Nuestro Congreso está en manos enemigas”, dijo Patricia Mendoza.

Posteriormente, el diputado Riult Rivera Gutiérrez, presidente de la mesa directiva del Congreso, y los coordinadores de los grupos legislativos del PAN, PRI y de “Nuestro Compromiso por Colima”, así como los diputados únicos del PT y Movimiento Ciudadano, ofrecieron una rueda de prensa para señalar que ellos nunca rehuyeron a reunirse con los manifestantes que acudieron al Congreso local, sino que éstos no aceptaron nombrar una comisión para que se llevara a efecto ese diálogo.

Habrá que esperar para saber cuál es la determinación que tomará el Congreso sobre el tema, pues antes que nada deben estar conscientes de su compromiso de transparentar lo que se les otorga para apoyar a los grupos vulnerables.