Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz

Partidos y contienda electoral

Sin duda, el PRI, con la candidatura de Ignacio Peralta a la gubernatura del estado, ha iniciado el trabajo político encaminado a obtener el triunfo en las urnas el siete de junio próximo.

Si bien los nueve aspirantes no electos se han sumado al proyecto de Peralta, el trabajo mayor del tricolor habrá de centrarse en los seguidores de cada aspirante, pues no se puede pasar por alto que muchos de ellos no eran personas simpatizantes del tricolor, sino de otras siglas partidistas.

Sumado a lo anterior, el PRI se deberá abocar a nombrar los candidatos a presidentes municipales y diputados locales que sumen votos para el candidato a la gubernatura, como también a los dos diputados federales que garanticen su triunfo.

Se sabe de antemano que el tricolor cuenta con cartas redituables en cada municipio; sin embargo, nombrar a los más redituables en presidencias municipales y diputaciones resultará fundamental.

Si bien es cierto que los partidos de oposición no fueron capaces de concretar la pretendida alianza desde hace meses, concretamente el PAN y PRD, se ve lejano el momento en que se pongan de acuerdo, pues pudieron más sus intereses internos que llegar a acuerdos.

La fuerza que representa el PAN como oposición se desmoronó en respuesta a los intereses en juego, pues los panistas cercanos al CEN fueron los que impidieron la alianza con el PRD, como también se convirtieron en quienes impusieron candidatos con la finalidad de que el blanquiazul no contara con la posibilidad de lograr la alternancia.

De hecho, se percibe que su carta fuerte a la gubernatura, el alcalde manzanillense, Virgilio Mendoza, es muy probable que no compita por la gubernatura, no quedándole más camino que terminar su mandato como alcalde.

Lo anterior porque a Mendoza le quedó más que claro, que sus “amigos”, le dinamitaron todas sus fortalezas, en tanto que a los políticos panistas que hasta el momento lograron su objetivo, recurrirán a la tarea de buscar otro candidato.

De hecho, no se percibe nada en favor de la militancia de Acción Nacional, pues como siempre, cuando sus fortalezas les llevan a pensar que es el momento de lograr la alternancia en la entidad, siempre son las cúpulas las que evitan ese paso, en tanto sus cabezas visibles de poder y familias, son los únicos beneficiados, que en el fondo ganan posiciones sin votos y sin inversión alguna, quedándoles tan sólo el beneficio que ello conlleva.

Por su parte, el PRD continuará sumido en la devaluación que dese hace tiempo sufre, tanto a nivel nacional como local, porque el llamado partido del Sol Azteca cada día se fragmenta, antes de sumar afiliados que lo fortalezcan.

A nivel local, se sabe que la mayor fortaleza con que cuenta es el de la presidencia municipal de Cuauhtémoc, Indira Vizcaíno, carta política que no se ha sabido valorar, pues los intereses de perredistas del pasado no han sido capaces de entender el ritmo de los nuevos tiempos.

Ante ese panorama, vemos también cómo el Movimiento Ciudadano, que encabeza como candidato a la gubernatura de la entidad Leoncio Morán, pese a los apoyos con que cuenta con la dirigencia nacional y la del vecino estado de Jalisco, que dirige Enrique Alfaro, no alcanzarán para mayor causa, pues “Locho” busca favorecer con nominaciones a puestos de elección a sus amigos y amigas, caso que ya está atendiendo el CEN del Movimiento Ciudadano.

En lo que compete al Partido del Trabajo, el llamado Humanista y Morena, no se percibe haya mayor presencia, pues el papel de satélite del PT con el tricolor, al que ha dejado, todo indica que antes de triunfos, cuentan con la amenaza de perder su registro.

El Partido Verde y Nueva Alianza, con su convenio firmado con el Revolucionario Institucional, todo indica que de respetarse lo acordado, todos resultarán beneficiado, pues al margen de algún puesto de elección popular para algunos de sus militantes, existe la posibilidad de que conserven su registro.

Ya que nos referimos a la citada alianza, cabe mencionar que el tricolor deberá buscar el acercamiento con la militancia de ambos partidos, porque si bien el acuerdo central fue ir juntos por la gubernatura del estado, el Pvem contó, en su momento, con la propuesta de Nabor Ochoa como aspirante a la gubernatura, caso que debe atenderse en forma especial.

En ese mismo tenor, el PRI deberá valorar en la mejor forma las posiciones que ofrecerá a sus aliados, porque pese a que el camino se le presenta fácil, en política nada está escrito, hasta el momento de la realidad que se obtiene en votos en las urnas.