Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz

Ciclovías y su problemática

Sin duda, dotar a las ciudades de ciclovías se convierte cada día en una prioridad, pues el movimiento de las personas se incrementa en respuesta al crecimiento poblacional y distancias que es necesario transitar, para llegar a un lugar determinado, bien sea para realizar trámites, empleo, estudio y una amplia red de motivos.

A diario vemos congestionamientos que se generan a determinadas horas con motivo de la movilidad urbana, situación que mediante el uso bien atendido y mejor proyectado del uso de la bicicleta, vendría a resolver la situación.

La instauración de infraestructura ciclista es una de las estrategias con mayor impacto dentro de proyectos de transporte sostenible, pues con ello se lograría superar y evolucionar los problemas que en nuestros días se presentan.

En los países desarrollados, el uso de la bicicleta y ciclovías diseñadas acordes a la seguridad de los ciclistas, es algo que se toma en cuenta con suficiente cuidado a fin de evitar accidentes que pongan en riesgo la vida.

Sin duda, el trazo y uso de ciclovías seguras representa una fuerte evolución en la política urbana, demostrando una gestión pública de vanguardia, basada en la equidad y la sostenibilidad.

Lo anterior reclama, antes que nada, una buena planeación, diseño y gestión, al cambiar el enfoque de los proyectos viales a fin de generar condiciones para que las ciudades sean más humanas, dando prioridad a la infraestructura peatonal y ciclista.

En ese contexto, se reclama de técnicos que definan los criterios de diseño, construcción y mantenimiento de infraestructura vial, convirtiéndose en los aliados para promover una política de movilidad no motorizada.

De hecho, la infraestructura vial ciclista requiere de una gran cantidad de técnicas que otorguen condiciones de seguridad y comodidad a los usuarios para que mejore la percepción ciudadana y aumenten, por lo tanto, los traslados en bicicleta.

Lo anterior viene a colación con motivo de lo expresado el fin de semana por la integrante del Movimiento de Inclusión de la Bicicleta, Meyly Pastora Beltrán Rolón, señalando la necesidad de que las avenidas de la zona conurbada cuenten con ciclovías que conecten a las ciudades de Colima y Villa de Alvarez.

Mencionó la idea de que los ciudadanos se animen y cambien el automóvil por la bicicleta, señalando que con esa finalidad se llevarán a cabo acciones que promueva el uso de la bicicleta, sin dejar de lado que una de las principales necesidades radica en que la infraestructura urbana sea la adecuada y requerida.

Tanto en la ciudad de Colima como en Villa de Alvarez, principalmente, se puso en práctica un programa encaminado a promover el uso de la bicicleta, para lo cual se adquirió un número de las mismas que serían proporcionadas a quienes las solicitaran, previo cumplimiento de normas que fueron marcadas.

Asimismo, se hizo el trazo de algunas ciclovías; sin embargo, los resultados no fueron los esperados, debido precisamente a la falta de seguridad para los usuarios, al no existir las condiciones requeridas.

No se puede pasar por alto que las avenidas y arterias citadinas no permiten la seguridad reclamada debido al tráfico y falta de espacios para el recorrido, pues para llevar a cabo las ciclovías, se demanda de un estudio a fondo que permita seguridad sustentada en espacios que es necesario adaptar, sin dejar de lado que en nuevos asentamientos se prevea la implementación de las multicitadas ciclovías.

Resulta natural que en la zona conurbada se carezca de las condiciones para dotar de ciclovías a las avenidas y arterias de mayor tránsito, pues en su momento no se contempló su implantación, lo que demanda en nuestros días de adecuaciones que reclamarán de inversiones programadas para tal finalidad.

Al respecto, toda infraestructura ciclista que no cuenta con el espacio suficiente para todos los tipos de vehículos, se convierte en una vía difícil de usar y en muchos casos, simplemente inaccesible.

En síntesis, debemos precisar que los estudios sobre el tema señalan que la infraestructura vial ciclista es la combinación de vías para la circulación exclusiva o preferente de éstos, intersecciones diseñadas apropiadamente, puentes, túneles y otros elementos de infraestructura y dispositivos para el control del tránsito que permitan que los usuarios se desplacen de forma segura, eficiente y cómoda, creando una red.

Igualmente se contempla que las vías para la circulación ciclista pueden ser urbanas, interurbanas, bidireccionales o unidireccionales, según las condiciones imperantes en cada uno de los espacios urbanos, debiendo  garantizar el acceso a los destinos de forma continua y sin necesidad de que el ciclista realice maniobras que pongan en riesgo su integridad o la de otras personas.

En ese contexto, la creación de infraestructura para el tránsito de bicicletas debe potenciar todas las ventajas competitivas de este medio de transporte, en vialidades congestionadas, el uso de la bicicleta puede ser el modo más rápido para desplazarse.

Asimismo, varios estudios han demostrado que la bicicleta es el modo de transporte más eficiente en recorridos de hasta cinco kilómetros puerta a puerta, la Encuesta Origen-Destino 2007 (Inegi,) de la Ciudad de México, estableció que la velocidad promedio de los viajes realizados en bicicleta es de 16.4 Km/hr, mientras que los recorridos en automóvil se realizan con una velocidad promedio de 15.0 Km/hr.

Por lo anterior, es necesario ajustar el diseño de las vías ciclistas a las características específicas de circulación y segregar los flujos ciclistas de los automotores cuando las circunstancias no son seguras ni cómodas.