Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz.-

Deudas de administraciones municipales

El endeudamiento de los gobiernos estatales y municipales se ha dado en forma sistemática en la gran mayoría de casos, pues las deudas heredadas, antes de saldarse o disminuirse, crecen en forma significativa.

Nuestra entidad federativa no ha sido ajena a esta situación que provocó que el fin de semana anterior el delegado de Banobras, Omar Magaña Ceballos, manifestara que si los ayuntamientos no disminuyen los pasivos a corto plazo, sus estados financieros podrían colapsar para 2015, ya que cada año crecen alrededor del 23.5 por ciento.

Asimismo, hay casos en los que las deudas que heredan las autoridades a su sucesor, pese a haberse programado su pago antes de la entrega, no se cubren, con lo que colocan en serios problemas a la naciente administración, máxime si se toma en cuenta la cercanía de los pagos de fin de año.

El delegado de Banobras indicó que a los pasivos de las administraciones municipales hay que sumar el 30 por ciento del incremento en pensiones, caso que debe ser motivo de una reorientación, pues cada día la cifra de adeudos se incrementa en forma marcada.

Magaña Ceballos señaló que en 2013 las comunas pagaron, sólo por concepto de pasivos, alrededor de 636 millones de pesos, cuando en 2012 saldaron aproximadamente $515 millones.

En los hechos, esta situación habla de una tendencia creciente en este tipo de obligaciones, por lo que se puede decir que constituyen una contingencia financiera que presionan a las finanzas.

Lo anterior viene a afectar la calidad y cobertura de los servicios públicos que otorgan los ayuntamientos, pues en ocasiones los alcaldes, antes de atender las demandas prioritarias de sus gobernados, obtienen créditos para lucimiento personal y presencia política, dejando de lado la atención a grupos marginados.

Asimismo, Magaña Ceballos ponderó que en los pasivos de las comunas se incluyen el pago a proveedores, contratistas, prestaciones de Seguro Social, de pensiones y cualquier otro que se relacione con el gasto operativo de la administración, pasivos que cada tres años son heredados a quienes les sustituyen en el mando.

Aseveró que si un municipio está gastando más de lo que le ingresa, significa que lo está cubriendo con deuda, indicando qué pasivos pueden financiarse, dejando de pagar a proveedores, prestaciones de seguridad social o pensiones, o bien, vivir de ingresos futuros del municipio, como son los anticipos de participaciones.

Dio a conocer que Banobras determina la capacidad de endeudamiento de las comunas a través del programa Límite de Endeudamiento Total (LET), donde se aplican criterios prudenciales e indicadores que arrojan el monto total de ingresos.

En el caso de nuestra entidad, manifestó que los 10 ayuntamientos presentan capacidad de endeudamiento a largo plazo, pues hay municipios como Coquimatlán o Minatitlán que traen una capacidad de entre 12 ó 15 millones de pesos a 10 años.

Asimismo, indicó que municipios como Manzanillo y Colima tienen capacidades superiores a los 80 millones de pesos a plazos de 10 años. En estos casos, cabe decir que endeudar comunas cuyo dinero pagarán tres administraciones siguientes es algo que debe evitarse, pues cada alcalde debería responder a sus planes de gobierno preconcebidos en base a los recursos que manejará y captará.

En términos reales, se piensa que nada mejor que evitar endeudamientos que en ocasiones no se invierten con transparencia, dejando la carga en manos de las nuevas administraciones y su cumplimiento, al mismo tiempo que se reduce la atención a servicios y obra pública a la que la población tiene legítimo derecho.

El delgado de Banobras señaló que los créditos que tienen los Ayuntamientos con Banobras suman los 403 millones de pesos, la cual es una cartera que está bien estructurada a largo plazo, donde el servicio de deuda, respecto a sus ingresos discrecionales u ordinarios, no rebasan más del cinco por ciento.

Mencionó que la cifra indicada representa un porcentaje de ingresos que se considera prudencial y manejable, ya que no genera presiones sobre las finanzas públicas, ello en el caso particular de los créditos bancarios que otorga Banobras.

Recordó que se han otorgado créditos a través del programa Fondo de Aportación de Infraestructura Social (Fais), en donde el monto no rebasó los 45 millones de pesos, los cuales se terminarán de pagar el primero de octubre de 2015.

Indicó que este año dieron otro crédito por 50 millones de pesos a Villa de Alvarez para los trabajos de construcción de los puentes en la zona urbana y en comunidades rurales, así como la remodelación del Centro Histórico; destacó que se acaban de recibir dos solicitudes, una del ayuntamiento de Coquimatlán y otra de Minatitlán, por una cantidad aproximada a 23 millones de pesos con plazos de 10 años.

Estos créditos, dijo, van directamente a infraestructura y a alumbrado público, señalando que Banobras también ofrece el programa para que los municipios puedan modernizar sus organismos operadores de agua y el de la eficiencia en las finanzas a través de los catastros.

En términos reales, pensamos que los créditos deben hacerse a los ayuntamientos, siempre y cuando, se paguen durante su gestión y no heredarse, porque si se toma en cuenta la falta de transparencia en la mayoría de los casos, ello impide que los planes municipales de desarrollo y la atención a la población en sus demandas más sentidas.