Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz.-

Próxima legislatura local

De inicio diremos que la división de poderes en nuestro sistema político es algo que en la realidad no se practica; conducta que al margen de violar ese precepto constitucional, da margen a nivel nacional, como local, a que se genere el autoritarismo, pues en el sistema que vivimos es el poder Ejecutivo el que marca todo tipo de acciones que se emprenden y decretan para bien o mal.

Al respecto, los poderes Legislativo y Judicial, antes de cumplir sus encomiendas encaminadas en favor de sus representados, en el primero de los casos, y de los dictados de la ley, en el segundo, operan y trabajan de acuerdo a las líneas que se les trazan desde el poder Ejecutivo.

En ese contexto, la división de poderes es algo sustantivo en la vida de los pueblos; sin embargo, en muchos casos, la actitud dictatorial del Ejecutivo incide en el trabajo de los legisladores, quienes cuentan con el compromiso de velar por los derechos de sus representados, tarea que incumplen desde que juraron cumplir su encomienda en apego a nuestra Carta Magna.

Al respecto, resulta más que positivo un cambio a dicha práctica en nuestro país, para que los legisladores puedan cumplir a cabalidad la normatividad al respecto, pues los tiempos que vivimos reclaman del diálogo, entendimiento y toma de decisiones que vengan a repercutir en beneficio del grueso de una población, cansada de promesas e incumplimientos de las mismas.

Aunado a lo anterior, los legisladores deben abandonar las conductas de corrupción que se hacen presentes cuando antes de velar por el destino de sus representados, ciñen su quehacer a sus muy particulares intereses; como también a dejar de lado acuerdos con compañeros de cámara de otras siglas partidistas al comercializar sus votos, donde en la mayoría de los casos los acuerdos se sustentan en medidas en contra de la población a la deben defender.

De hecho, la división de poderes se acordó en su momento para garantizar a la población un clima donde la democracia, la equidad y plena aplicación de la justicia, fueran el sustento de la armonía colectiva de la sociedad.

Sin embargo, siempre ha quedado en claro que la división de poderes es algo que hasta la fecha no se cumple, paso que debe darse a la brevedad, de lo contrario, cada día se seguirán presentando las inconformidades generadas por la falta de respeto a nuestras leyes que enconan en sentir ciudadano.

Por todo lo anterior, en el proceso electoral que se avecina, nada mejor que los partidos políticos seleccionen legisladores locales y federales que respondan a su compromiso con lealtad, humanismo y responsabilidad al electorado que sufragó por ellos.

Deben postularse personas capacitadas que antes de presentar iniciativas y puntos de acuerdo, piensen en el beneficio de sus representados y no proponer cosas ausentes de bases sólidas, buscando tan sólo el momento de hacerse presentes ante el electorado con el único fin de buscar nuevas nominaciones cuando están por concluir sus funciones.

Al respecto, el curso de la semana anterior, un legislador local que busca una diputación federal plurinominal arropado por su partido, presentó una iniciativa a fin de garantizar la integridad física y mental de niños y jóvenes de educación preescolar, primaria y secundaria.

En dicha iniciativa se propone que todos los alumnos de educación básica de la entidad cuenten con un Seguro Médico Escolar Gratuito, mismo que les garantice acceder a la atención de salud en caso de sufrir algún accidente durante su ciclo escolar, sin restricción ni costo.

En ese sentido, la gran mayoría del alumnado cuenta con servicios del Imss, Issste o Seguro Popular, pues sus padres cotizan a uno de los dos institutos señalados, o en su defecto cuentan con Seguro Popular.

En todo caso la iniciativa del legislador debería orientarse hacia vigilar que los trabajadores que laboran sin contar con los servicios de ley se les inscriba, pues estamos seguros que el número de escolares sin derechos de atención es mínimo.

Por su parte, otro legislador presentó también en el Congreso local una iniciativa para el acceso preferencial en transporte urbano a personas con discapacidad, embarazadas, niños y adultos mayores. Lo que resulta más que falto de visión y análisis, pues lo recomendable es que al seno del hogar y en los centros de educación se fomente esa conducta, ya que en el pasado reciente, los jóvenes y adultos cedían su lugar a mujeres embarazadas, adultos mayores e incapacitados, producto de una formación que no requería de asientos apartados para esos segmentos de la población.

La falta de valores, para mala fortuna, es algo que cada día se hace presente, pues resulta común que los jóvenes se sienten en un espacio, en tanto en el de al lado colocan su mochila o suben sus piernas, sin importarles que discapacitados, embarazadas o adultos mayores vayan de pie.