Referencias Políticas


Perfil del futuro gobernador de Colima

Salvador Olvera Cruz.-

Ante los tiempos que se viven en el país, y en nuestra entidad, resulta más que importante que los partidos políticos presenten al electorado candidatos que en su momento cuenten con la capacidad, carácter, relaciones, experiencia, conocimiento de la entidad y con la firme intención de servir a la población.

Es de sobra conocido que en cada proceso electoral los partidos buscan el respaldo ciudadano del electorado, donde el partido en poder busca preservarlo para su causa y los de oposición para alcanzarlo.

En ese mismo tenor, las diferentes corrientes que conviven al interior de dichos institutos buscan sea uno de sus militantes el que alcance la nominación, dándose incluso desencuentros que en ocasiones terminan dividiendo a la militancia, cuando se considera que las dirigencias no tomaron la mejor determinación.

Vale señalar que regularmente los dirigentes partidistas y cúpulas siempre pretenden colocar a quienes consideran más afines a sus casusas y rara vez en aras de ofrecer a la población la oportunidad de acceder a mejores niveles de vida y consecuente progreso de la entidad federativa.

De hecho, Colima, en estos momentos, como nunca antes, reclama de mayores índices de la seguridad con que se contaba en el pasado reciente, como también el incremento de fuentes laborales, pues el desempleo cada día se hace más que presente.

En ese mismo rubro, se requiere de salarios justos, pues buena parte de la población percibe estipendios limitados que no cubren las necesidades de los hogares, dándose también el caso de buen número de egresados de los centros de educación superior desempleados, o en su defecto, desempeñándose en labores muy distantes a su formación académica.

Igualmente se observa en nuestra entidad la falta de inversiones que generen fuentes ocupacionales, pues este apartado, en los hechos, ha brillado por su ausencia, quedando todo en proyectos que finalmente no se concretan, con las consecuencias a la vista.

El sector agropecuario reclama también un apoyo a fondo en todos los órdenes, tanto en lo referente a créditos, como a estudios de mercado y tecnificación, pues los agricultores y ganaderos cada día ven complicada la rentabilidad de sus tareas cotidianas, sumando a ello la falta de empleos para el campesinado.

En ese mismo tenor, se requiere que el futuro mandatario estatal atienda y combata a fondo la corrupción e impunidad, dualidad de conductas que cada día, antes de disminuir, se acrecientan.

Los partidos políticos, sin distinción, deben entender que nunca como ahora se hace necesario dejar de lado los intereses de corrientes partidistas y amigos cercanos, porque Colima, como la mayor parte de entidades federativas, están cooptadas por representantes populares y funcionarios de todos los niveles, que antes de servir y apoyar a la población le minan la calidad de vida a que tiene legítimo derecho.

El próximo mandatario deberá contar con cercanía y crédito ante las cúpulas del poder, a fin de gestionar los recursos necesarios y suficientes para fortalecer a la entidad en renglones sustantivos para el desarrollo y calidad de vida de la gente;

En ese mismo contexto, el mandatario deberá emprender la tarea de gestionar mayores recursos para Colima en general, porque si bien es cierto que para Manzanillo se dan fuertes inversiones, que generan millonarios beneficios para el país, no se otorgan a nuestra entidad en general, ni al puerto de Manzanillo en particular, los recursos que en planos justos deben otorgarse.

Si tal como lo ponderamos en la colaboración anterior, respecto a que el país requiere de un golpe de timón para superar el trance de inseguridad, corrupción, impunidad y falta de transparencia, lo mismo se reclama en todas las entidades federativas, a lo que no es ajena Colima.

Por todo lo anterior, se requiere y reclama de un mandatario con el carácter firme y suficiente para enfrentar y superar retos mediante el ejercicio político, porque contando con la razón enmarcada en los dictados de la ley, ése es el camino propicio para evitar todo tipo de descontentos sociales, que al rato se convierten en hogueras, que impiden el acierto de los pasos que deben darse para elevar la calidad de vida.

Lo anterior debe igualmente requerir de un mandatario que con acierto y conocimiento de causa, integre un gabinete en que participen colimenses con la honestidad, humanismo y crédito suficiente; para lo cual el próximo gobernador debe contar con esas particularidades a fin de ser escuchado, pero sobre todo, trabajar con objetivos y metas que superen el estado de cosas en que nos encontramos.

Se ha manifestado en múltiples ocasiones que en Colima todos nos conocemos, por lo tanto, los partidos deben impulsar cartas políticas que generen confianza en todos sentidos, sobre todo ajenos a posibles ligas con el crimen organizado, fortunas monetarias amasadas a la sombra del poder político, así como con el humanismo y calidad moral ajena a enriquecimientos alcanzados de la noche a la mañana.