Punto (.) Rojo


J. Baldomero Díaz Gaytán.-

La candidatura del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al Gobierno del Estado de Colima se va a definir desde tres ejes:

A.- La opinión del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y del gobernador Mario Anguiano Moreno, como los grandes electores en el proceso interno.

B.- La popularidad que se refleja en las encuestas y que se traduce como rentabilidad electoral de los distintos precandidatos.

C.- Los expedientes: Desde ahora, los sistemas de inteligencia de este país, léase Secretaría de Gobernación y Centro de Inteligencia en Seguridad Nacional, han turnado al partido en el poder los folders que contienen la información “top secret” de cada uno de los 10 aspirantes.

En este sentido, en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, en las evaluaciones que se hacen de los distintos candidatos a la gubernatura de Colima, uno de los mejor evaluados es el diputado federal Arnoldo Ochoa González. Es quien tiene un alto perfil de estadista, quien tiene los mayores fundamentos de respeto a la filosofía de poder que propone el PRI y lo más importante, es quien acredita una mayor experiencia en el ejercicio de la función.

Hace un año, cuando rindió su informe como diputado federal, los analistas políticos coincidieron en el perfil de Ochoa González, tiene un profundo conocimiento de los problemas torales que aquejan a la sociedad colimense, experiencia como hombre de poder y tiene acreditado carácter para enfrentar las vicisitudes. En este momento, la crisis por la que está atravesando el país, se requiere de hombres de Estado con carácter. Por nada del mundo, el PRI quiere que se presente otro caso como el de Fausto Vallejo en Michoacán.

Con esta lectura, nos queda claro que la presentación pública de los 10 aspirantes a la gubernatura del estado fueron resultado de una acción concertada y consensuada desde cinco ángulos: Casa de Gobierno de Colima, Comité Estatal del PRI, Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Palacio Nacional y Secretaría de Gobernación. Por eso son muchos, porque todos los que están, de acuerdo a los análisis, tienen tablas, oficio, trabajo y, en consecuencia, si las condiciones se les presentan, oportunidad de ganar la candidatura al Gobierno del Estado.

Por eso en la lista de los 10 están los que se considera que tienen el visto bueno del presidente Peña Nieto y el gobernador Anguiano Moreno. Por eso están los que tienen alta rentabilidad electoral. Por eso aparecen enlistados los que tienen expedientes políticos intachables. De esa mezcla va a salir el ungido o la ungida.

Las cartas credenciales de Arnoldo Ochoa y la ficha de conclusión que sobre él se tiene en el Comité Ejecutivo Nacional de su partido, lo ubican como uno de los que estará en el combo de los finalistas.

Y es que, aunque a muchos no les guste, la política es el oficio en donde las biografías cuentan. Y mucho. Al tiempo.

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA

P. D. 1.- Dicen que en el equipo de Martha Sosa ya se está conformando la planilla con la que buscarán obtener la candidatura a la presidencia municipal de Manzanillo. Obviamente, Martha candidata a la alcaldía y como integrantes del Cabildo van Gabriela Sevilla Blanco, Gretel Culin Jaime, Abel Jiménez Naranjo, Aracely García, Amalia Castell, Virginia Murillo y Jesús Ciprián Jacobo.

P. D. 2.- Por cierto, en los corrillos políticos se menciona que quien anda en Cuba, disfrutando de unas vacaciones, es la diputada local Gretel Culin. Malas fechas para irse a turistear. Las designaciones a las candidaturas se cocinan por estas fechas. Pero bueno, como dice el dicho… Cada quien.

P. D. 3.- La política es de mensajes de alto impacto. Unos días antes de que el gobernador Mario Anguiano se reuniera con los “Diez Apóstoles” del PRI y se anunciara formalmente la candidatura de éstos, el Ejecutivo estatal estuvo en la Ciudad de México, en una reunión con el secretario de Hacienda, Luis Videgaray. El es el principal promotor político de la candidatura de José Ignacio Peralta Sánchez. Insistimos, son tiempos de saber leer mensajes y de atar cabos.

Y ni una línea más.