Punto (.) Rojo


J. Baldomero Díaz Gaytán.-

La política es de reglas, protocolos, señales, pero también, de lectura de mensajes electorales. En este sentido, en Manzanillo, cada día que pasa, el proyecto político de José Fernando Morán Rodríguez se acerca más a su meta: La obtención de la candidatura del Partido Revolucionario Institucional a la alcaldía porteña.

La pregunta es obligada… ¿Por qué Fernando Morán se ha posicionado en el ánimo de los ciudadanos? Insistimos, el análisis de la política no depende de las insinuaciones ni de las especulaciones, depende, estrictamente, de una lectura adecuada de los mensajes que surgen del escenario electoral.

Morán Rodríguez es, hoy por hoy, el candidato natural del PRI-PRI a la presidencia municipal de Manzanillo. No se encuentra, en ningún momento de su carrera política, alguna sospecha de traición a los ideales y a los fundamentos ideológicos del Revolucionario Institucional.

Hay que evocar la historia: Fue encarcelado en el 2005 por defender los votos del PRI en una elección gubernamental, fue exiliado de Manzanillo en el 2009 por ser leal a Mario Anguiano Moreno. Los priístas han entendido que un encarcelamiento y un exilio son pruebas visibles de compromiso con su partido.

Pero no es todo, Morán Rodríguez inició su campaña en Manzanillo hace un año, buscaba convertirse en aquél tiempo en una ficha de alta denominación en el ajedrez político del gobernador Mario Anguiano. Hoy las circunstancias cambiaron, el hijo de “Chencho, El Hielero” aparece como el favorito de los priístas, como el aspirante más leal a su partido, como el hombre que puede regresar al PRI a la presidencia municipal de Manzanillo después de 15 años. Y es que, al priísta no le quitan ese extraño sabor de boca de que en el 2009 no regresó el partido a la alcaldía, regresó el grupo político conocido como naborismo. En Manzanillo, hay que escribirlo como es, Nabor no es el PRI.

En el búnker de los diputados federales Nabor Ochoa y Francisco Zepeda González no han diseñado la vacuna para frenar el crecimiento del titular de la cartera de Desarrollo Urbano en el Gobierno del Estado. Y no la van encontrar por una razón sencilla: La alianza Nabor-“Pico” tiene su eje en las conveniencias políticas, no en los sustentos ideológicos. Sobre todo, algo elemental, al priísta común y corriente no le quitan de la cabeza la idea de que esa alianza se firmó mucho antes del primer domingo de julio del 2012, o lo que es lo mismo, existe la sospecha, el run run, el rumor y algunos correos electrónicos que confirman que esa alianza sepultó la candidatura de Armida Núñez a la alcaldía y catapultó a Virgilio Mendoza Amezcua a ganar la presidencia municipal de Manzanillo.

¿Por qué ha crecido la propuesta política de Fernando Morán Rodríguez? La respuesta es muy simple, de sentido común: Morán está encarnando la propuesta de poder que claman las bases priístas. En el 2012, las reglas se acondicionaron, el PRI de Manzanillo jugó sus cartas electorales para satisfacer los intereses de Nabor Ochoa por encima de las preferencias políticas de los priístas. Hoy, las reglas cambian, el PRI ya entendió que está en condiciones de exigir quién o quiénes deben de ser sus candidatos a puestos de elección popular. Por esa rendija, por ese discurso, se está metiendo Morán como propuesta de 2015.

En el 2012, hay que decirlo como es, Nabor Ochoa jugó su tarot político. Impuso sus candidatos por encima de los nombres que clamaban los priístas. O lo que es lo mismo, en el 2012, el PRI se jugó la elección del 2015. La apuesta fue alta y el entonces alcalde perdió la partida. Hoy las condiciones cambiaron, los priístas saben que tienen el poder de decidir a quién poner como candidato.

Por eso está creciendo Fernando Morán en Manzanillo, porque representa los intereses de los priístas de Manzanillo que han sido humillados, pisoteados y vapuleados en los últimos 13 años. Y es que, aunque duela, hace más de una década que el PRI no gobierna en Manzanillo. Nabor Ochoa y Virgilio Mendoza se han repartido el poder en seis años cada uno, y dicho en lenguaje crítico, aunque los dos fueron priístas y en el caso de Ochoa, han retornado al PRI, su ADN ya no encaja en el de un priísmo química y políticamente puro.

Por eso la propuesta ideológica de Morán Rodríguez está pegando, su proyecto está creciendo. En Manzanillo, el PRI-PRI aún no se olvida de los agravios de los últimos años. En Manzanillo, el PRI-PRI quiere a uno de los suyos en el poder. Insistimos, quiere a un priísta genuino, legítimo, puro, despachando en la sala oval de la presidencia municipal. El PRI está harto de priístas por conveniencia.

Se vienen tiempos turbulentos en el PRI. El 2012 les enseñó a los tricolores el camino para descarrilar los cacicazgos políticos. Y como se vio en el evento del lunes pasado en la colonia Las Joyas, la lucha por la candidatura a la alcaldía de Manzanillo ya se está encausando: Se viene una lucha del PRI-PRI contra el naborismo. La lucha, paradójicamente, es por el logotipo del PRI.

La hora de la espera ha terminado en Manzanillo, parece que Morán está despertando a los priístas de su letargo político. Pero bueno, como siempre, tenemos que insistir en la tesis de que eso, sólo parece.

MIS POSTADATAS DE ESTE DIA

P. D. 1.- Rogelio Rueda está en campaña. Ayer se reunió con sus seguidores y lanzo un discurso a la vieja usanza. “Estoy listo para lo que diga mi partido”.

P. D. 2.- En el Morena ya tienen listo el nombre de quien será su candidato a la presidencia municipal, se llama Emanuel Valdemar. Y su nombre se une a la de las propuestas del PRD, Luis Ayala Campos y Marcos Barajas del Partido del Trabajo.

P. D. 3.- Las fechas siempre marcan la historia. Y el dos de julio, será, de aquí en adelante, una fecha que no se olvida.

Y ni una línea más.