Punto (.) Rojo


J. Baldomero Díaz Gaytán.-

PRI MANZANILLO… ¿LA UNIDAD O LA DIVISION?

ESTE DIA, CLARO QUE SI MANDO MIS POSTDATAS

El ex gobernador Fernando Moreno Peña siempre se caracterizó por enviar mensajes políticos a los priístas a través de frases o refranes populares. Y en los días posteriores a aquel proceso interno del mes de diciembre del año 2002, en donde Gustavo Alberto Vázquez Montes resultó electo como candidato del PRI al gobierno del estado, Fernando se reunió con los seguidores de su partido en Manzanillo, y ahí les dijo:

“Tenemos que saber enfrentar la elección que viene. En el PRI tenemos la experiencia de que unidos con cualquier chango ganamos, pero cuando llegamos divididos a una elección, cualquier chango nos gana”.

Hoy esa frase queda como anillo al dedo para lanzar una pregunta en torno a lo que está sucediendo en el Partido Revolucionario Institucional en Manzanillo: ¿Cómo piensan llegar a la elección del primer domingo de junio del 2015, unidos en torno a la figura de un candidato o divididos?

En efecto, el PRI se juega en este tiempo, en estos meses, su futuro en Manzanillo. O se definen de una vez por un proyecto o llegarán divididos al proceso electoral. Y la historia nos dice que cuando dos o más aspirantes a la alcaldía porteña llegan con posibilidades a la famosa curva de diciembre del año previo a las elecciones, entonces por regla, el PRI pierde la elección. Y es que, la ecuación política es de lectura simple: Los políticos son capaces de ponerse de acuerdo. Las bases no.

Vamos analizando los procesos electorales en los que el PRI ha perdido Manzanillo y nos daremos cuenta de que, en efecto, al tricolor, cuando llegan unidos, nadie les gana. Pero cuando van divididos, cualquier chango les gana.

A.- Agosto de 1997: El candidato natural a la presidencia municipal de Manzanillo era el abogado Sergio Marcelino Bravo Sandoval. De la noche a la mañana, desde el Comité Ejecutivo Nacional del tricolor se ordenó la candidatura del líder de los Estibadores, Cecilio Lepe Bautista.

El resto de la historia lo conocemos: Los bravistas nunca se sumaron a la campaña y “Chilo” perdió la elección contra la panista Martha Leticia Sosa Govea.

B.- Julio del 2003: El PRI tenía tres candidatos naturales a la presidencia municipal, los tres, diputados locales: Sergio Marcelino Bravo Sandoval, José María Valencia Delgado y Nabor Ochoa López.

Desde Casa de Gobierno, Fernando Moreno impulsó la candidatura de Bravo Sandoval, lo que llevó a Ochoa López a irse del partido y buscar la alcaldía por el Partido Acción Nacional. Al final del día, “Chema” nunca se sumó a la campaña, Nabor Ochoa se llevó muchos priístas al PAN y Bravo Sandoval fue barrido en las urnas.

C.- Julio del 2006: El PRI tenía un candidato natural a la alcaldía, el presidente del partido, Francisco Alberto Zepeda González. Sin embargo, una decisión cupular firmada y decretada por el entonces gobernador Jesús Silverio Cavazos Ceballos puso la candidatura en las manos de Alejandro Meillón Galindo.

El grupo de Zepeda nunca se sumó a la campaña y el resultado todos lo conocemos, Virgilio Mendoza ganó la contienda por un margen superior a los dos mil votos de diferencia.

D.- Julio del 2012: El Partido Revolucionario Institucional tenía cuatro precandidatos para la alcaldía de Manzanillo. Los tres diputados locales: Armida Núñez García, Juan Roberto Barbosa López y Francisco Zepeda González. De última hora también fue insertado en la lista de precandidatos Rogelio Rueda Sánchez.

Al final, la mano del entonces alcalde Nabor Ochoa López inclinó la balanza a favor de la diputada Armida Núñez García. Hoy, por todo Manzanillo abundan las evidencias en torno a que al proyecto de Armida nunca se sumaron los seguidores de Francisco Zepeda, Roberto Barbosa y Rogelio Rueda.

Al contrario, desde el 2012 a la fecha queda la sospecha de que no sólo no se sumaron, sino que trabajaron a favor del proyecto del candidato del PAN, Virgilio Mendoza. La sospecha se documenta cuando se analiza al detalle la nómina de empleados municipales de Virgilio.

Hoy, en el PRI son tres los candidatos que aspiran a la alcaldía. El secretario de Desarrollo Urbano, Fernando Morán Rodríguez; el diputado federal Francisco Zepeda González y el ex regidor Guillermo Topete Palomera. Y la lista podría crecer allá por el mes de febrero del 2015, si Nabor Ochoa y Rogelio Rueda no obtienen la nominación de su partido a la gubernatura del estado.

En el ambiente se respira una seria confrontación en las entrañas del PRI. Los moranistas y zepedistas perciben que tienen la candidatura en las manos. Y al PRI se le está llegando la hora de definir cuál de los dos puede ser diputado federal y cuál candidato a una diputación local o federal.

Al PRI se le agota el tiempo. Las primeras decisiones con impacto del 2015 hay que tomarlas ahora. Si dejan que la división siga profundizando, entonces no van a poder cerrar las heridas. Eso no lo decimos nosotros, eso lo dice la historia y eso se escucha en las bocas de los priístas.

Al PRI se le llegó la hora de definir quién va a ser su candidato en Manzanillo. Y sólo hay tres vías: ¿Fernando o Francisco?, ¿una tercera opción encarnada en Guillermo Topete? o, la que muchos ven como la más viable… Esperar para ver en manos de quien cae la candidatura a la alcaldía de Manzanillo como el reintegro más importante de los comicios del 2015.

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA

P. D. 1.- Y en medio de toda la turbulencia, una duda: ¿Qué tal si Virgilio pacta con el PRI a cambio de conservar la alcaldía de Manzanillo para su alumna política, la diputada local Gabriela Benavides Cobos? La idea, por sí misma, no es descabellada.

Y ni una línea más.