Punto (.) Rojo


J. Baldomero Díaz Gaytán.-

Con el partido Brasil-Croacia y con un robo a favor del equipo anfitrión, arrancó el día de ayer la Copa del Mundo Brasil 2014. Pero… ¿Qué datos duros se esconden detrás de esa competencia? Aquí presentamos algunos pequeños detalles de todo lo que se mueve en torno al Mundial.

Este activará el consumo alrededor del planeta y podría contribuir a contrarrestar los efectos de la crisis sobre el sector servicios. Los ingresos de la televisión abierta por la clasificación de la Selección Mexicana a esa competencia serán de 900 millones de dólares. Según la cadena CNN, el impacto económico por este evento es tal, que representa el 0.7 por ciento del PIB de México, superior a lo que se destina a ciencia e investigación.

Además de ser importante lo que sucede en la cancha, porque es lo que atrae y mantiene a los espectadores, este deporte también constituye una industria de entretenimiento, donde ocurren todos los problemas económicos de cualquier negocio: Burbujas financieras, quiebras, sobreendeudamiento, inversiones -a veces muy rentables, y malas en ocasiones-, piratería alrededor de sus productos, e incluso hasta el fenómeno de lavado de dinero.

Luis Urdiales, catedrático de la Facultad de Economía (FE) de la Unam, sostuvo que se tiene un auténtico negocio alrededor del Mundial, que beneficiará a empresas de múltiples sectores, como las de transmisión de televisión, fabricantes de televisores, entidades bancarias, marcas de artículos deportivos, refresqueras, restauranteras, cerveceras y demás; éstas aumentarán sus ventas en el mes de duración, lo que es positivo tras la crisis que se vive en el orbe.

Por ello, es necesaria una regulación que conduzca con racionalidad a esta industria, para que el mercado no quiebre y pueda seguir funcionando. Pero en los últimos años lo que se ha registrado es una burbuja de precios, un auténtico fenómeno inflacionario.

No obstante, no hay buena reglamentación, porque existen fenómenos asociados a la internacionalización o globalización del futbol como negocio, tal es el caso del trabajo infantil; equipos como Barcelona han contratado a futbolistas desde los 13 años, cuando aún son niños, situación que debe estar regulada.

En México no se ha puesto atención a su estructura económica, y en general a la de los deportes, a diferencia de lo que sucede en Estados Unidos, donde desde las universidades, las escuelas de economía analizan las ligas de futbol americano, basquetbol y beisbol desde los años 50’s. Posteriormente, esos estudios llegaron a Inglaterra, y de manera muy lenta, lo están haciendo en América Latina.

Desde esa perspectiva, no es malo que el futbol sea un negocio, el problema es que no está regulado, no se respetan los derechos de los trabajadores y propicia mafias. “Se debe cuidar que no esté en poder de quienes anteponen el interés privado sobre el público, y que no se violen los derechos de los consumidores o de los trabajadores”.

De acuerdo con estimaciones del grupo financiero Ixe, los ingresos de la televisión abierta por la clasificación de la Selección Mexicana a la competencia mundial, serán de alrededor de 900 millones de dólares.

El equipo tricolor es un gran negocio, y para las televisoras el hecho de que México haya calificado puede significar que concluyan el año en números negros, porque será el evento más comercializado que tengan en este año.

Según datos de la revista “Expansión”, en la actualidad el futbol mueve 500 mil millones de dólares, lo que significa que es la economía 17 del mundo.

Representa un gran mercado, porque de acuerdo con la Federación Internacional de Futbol Asociación (Fifa) lo juegan 265 millones de personas, y el espectáculo más visto en la historia de la televisión fue el Mundial de 2006 -aunque es probable que sea superado por el de Brasil-; se siguió en 214 países, sumó 26 mil millones de televidentes, y la final entre Francia e Italia, reunió a 608 millones de espectadores en directo.

Es un negocio que genera empleos, actividad y consumo. Lo que se debe analizar es de qué manera se logra que el consumo, y la afición a su alrededor, proporcionen mejores dividendos en el plano deportivo, pero también en el económico.

Mientras algunas personas estarán pendientes de los resultados de su selección nacional, otras estarán al tanto de lo que ingrese a las cajas registradoras.

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA

P. D. 1.- Hoy se paraliza el país. A las 11:00 de la mañana juega México contra Camerún. Ojalá y ganemos, de lo contrario, lo dicen los expertos, entraremos en una profunda depresión social.

Y ni una línea más.