Punto (.) Rojo


J. Baldomero Díaz Gaytán.-

En el atardecer del último lunes del mes de febrero del año 2009, justo en el momento en que entraba al salón de fiestas del Sindicato Unico de Trabajadores del Ayuntamiento de Manzanillo, como candidato de los Partidos Nueva Alianza y Revolucionario Institucional a la alcaldía porteña, en ese instante, Nabor Ochoa sabía los riesgos: Su carrera política ya no dependía de su talento, dependía, de ahí en adelante, de las circunstancias, del destino.
Nabor Ochoa, hay que recordarlo, había sido un brillante alcalde y un buen diputado federal cobijado por las siglas del Partido Acción Nacional. Sin embargo, en el momento en que entraba al salón del Sutsam, retornando como el “Hijo Pródigo” del PRI, en ese instante, insistimos, había perdido para siempre el control de su propia carrera política. O lo que es lo mismo, no llegaría hasta donde sus propias capacidades lo permitieran, sino hasta donde los intereses de poder del partido tricolor quisieran.
Y el destino, las circunstancias, ese vínculo al que Maquiavelo identifica como “La Diosa Fortuna” en su ABC de la política, empezó a jugar su parte en la campaña electoral del año 2012, cuando Nabor Ochoa iba como candidato a senador de la República en la alianza que presentaban el PRI y el Partido Verde. Una buena mañana, lo bajaron de esa candidatura. Se cerraba el círculo, su carrera ya no dependía de su propio talento, depende, ahora, de los intereses, de las circunstancias, en pocas palabras, del destino.
Y todo ello viene al caso porque el destino, las circunstancias, probablemente vuelvan a jugar en contra de Ochoa López en las elecciones que vienen. Y es que, hay que recordarlo, la única posibilidad que tiene el diputado federal Ochoa para ser candidato a la gubernatura, es que sea registrado por el Partido Verde en una alianza con el Partido Revolucionario Institucional.
Hoy las circunstancias se están conjugando: El próximo sábado, en un lujoso hotel de Los Cabos, en el estado de Baja California Sur, se celebrará el enlace nupcial de Jorge Emilio González Martínez, “El Niño Verde”, y María Coutolene Buentello, será todo un acontecimiento de la llamada familia política de este país. Son sólo 200 las personas invitadas, obviamente, en primera mesa, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y su esposa Angélica Rivera.
Y el día de ayer, en varias columnas de la llamada prensa nacional y sobre todo, en los análisis periodísticos que se publican en la prensa de Quintana Roo, se da como un hecho que “existe una -concertacesión- política entre el presidente Enrique Peña Nieto y el líder del Partido Verde, Jorge Emilio González Martínez, para que este último sea el candidato de la alianza PRI- Verde a la gubernatura de Quintana Roo. Hasta donde se sabe, el presidente está muy agradecido con los compromisos que se han cumplido en el tándem que han conformado los dos partidos políticos”.
Hay que recordar que actualmente el Partido Verde Ecologista gobierna en un estado de la República, en Chiapas, en donde Manuel Velasco Coello llegó al poder en una alianza con el Partido Revolucionario Institucional. Todos los indicios apuntan a que el Verde le pidió dos gubernaturas al presidente Peña Nieto, la de Chiapas es una y la de Quintana Roo sería la segunda.
El destino, las circunstancias empiezan a jugar su propio rol en la carrera política de Nabor Ochoa López. Todos los indicios, todas las señales, apuntan a que durante el sexenio de Peña Nieto, al Partido Verde se le darán dos gubernaturas, la primera de ellas la tiene en sus manos, en Chiapas; la segunda, parece estar escriturada a favor de Jorge Emilio González Martínez, quien tiene el sueño de convertirse en gobernador de Quintana Roo. La elección por la gubernatura de ese estado del sureste se realizará en el año 2017.
Por eso que nadie se haga bolas, “El Niño Verde” quiere ser gobernador de Quintana Roo, y si Jorge Emilio pacta una candidatura con Los Pinos y con las altas cúpulas del Partido Revolucionario Institucional, entonces, parece que son malas noticias para Nabor Ochoa en Colima.
En el paquete de negociaciones políticas entre el PRI y el Partido Verde, los ecologistas quieren Quintana Roo. Por lo tanto, Colima queda fuera de las negociaciones, fuera de las prioridades.
Parece, queda la impresión, de que será un militante priísta, con todos sus derechos políticos vigentes, el que abandere la alianza del 2015 por la gubernatura del estado. Pero bueno, como siempre tenemos que insistir en la tesis de que eso, sólo parece.

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA
P. D. 1.- Ya estamos sufriendo los efectos del progreso. Secaron la laguna de Tapeixtles, se acabaron el mangle de la zona norte, se está muriendo la laguna de El Valle de Las Garzas. La conclusión: Manzanillo está sintiendo las temperaturas más altas de su historia.
Los pronósticos no son halagadores, allá por el año 2018, la zona habitacional de El Valle de Las Garzas y sus alrededores podría sufrir calores superiores a los 41 grados centígrados, dicen los expertos.
Pero bueno, vivimos en el mundo en donde no pasa nada y en donde el progreso tiene permiso para pisotear la ecología.
Y ni una línea más.