Punto (.) Rojo


J. Baldomero Díaz Gaytán.-

El pasado fin de semana, el prestigiado periódico de circulación nacional “Excélsior” publicó un amplio reportaje sobre el volcán Everman, ubicado en la Isla de Revillagigedo, mismo que representa un serio riesgo de tsunami para las costas del estado de Colima. La noticia fue parte del Top Ten de las más leídas del medio informativo, por lo que aquí la transcribimos de manera íntegra:

“Desde principios de febrero de 1993, que inició una nueva etapa eruptiva, el volcán Everman, que se ubica en la Isla Socorro o Benito Juárez del Archipiélago Revillagigedo, representa un riesgo latente de tsunami para Colima.

“‘Aunque no es muy probable, el Everman podría hacer una erupción muy grande como la del Krakatoa, y eso acabaría no solamente con la población de Isla Socorro, sino que el tsunami que puede provocar hacia Colima sería de magnitudes desastrosas’, advirtió el director general de la Unidad de Protección Civil, Melchor Ursúa.

“Aseveró que, por ello, Colima enfrenta dos riesgos volcánicos: Con el Everman, distante aproximadamente 600 millas náuticas de la plataforma continental, y el de Colima, ubicado al norte del territorio estatal.

“‘En Isla Clarión, del mismo archipiélago, hay otro volcán que no está activo, pero el de Isla Socorro o Benito Juárez sí está activo, y hace 7 u 8 años tuvo una erupción explosiva por un ducto en el mar, aproximadamente a 300 metros de profundidad, de acuerdo a estudios de la Universidad de Colima’, comentó.

“Reiteró que la actividad volcánica del Everman representa un riesgo latente de tsunami para las costas colimenses, ‘y aunque como Protección Civil es difícil estar al pendiente, ya fueron instaladas algunas boyas de detección de tsunami’.

“Explicó que gracias a esos aparatos es posible recibir notificaciones sobre los movimientos que se registran alrededor de esas islas del territorio colimense, y consecuentemente, tener información oportuna de que puede llegar un tsunami.

“Sin embargo, admitió que es difícil actuar con tiempo, pues ‘están en una distancia que nos puede avisar cuando mucho con 30 minutos de anticipación, de lo que no estoy seguro, pues hablo a cálculo mío y a lo mejor estoy mal, y por eso también queremos poner un sistema de sirenas de alarma en la costa’.

“Ursúa Quiroz reconoció también que debido a ello, ‘es bastante difícil tener una capacidad de reacción y evacuación inmediata o a tiempo, y lo que estamos haciendo es cultura, que la población sepa que si está en la playa a la hora de un terremoto, lo mejor es retirarse de inmediato, haya tsunami o no’.

“Precisó que en la costa colimense hay lugares problemáticos o puntos riesgosos, ‘porque a la hora de un tsunami debes estar a 40 ó 50 metros sobre el nivel del mar para estar más o menos seguro, y por ejemplo en las playas de Cuyutlán o El Paraíso, todo es parejo y ni para dónde ganar’.

“Como ejemplo de lo anterior, recordó el tsunami que el 22 de junio de 1932 afectó al balneario de Cuyutlán, municipio de Armería, con una ola de más de 10 metros de altura que destruyó poco más de 400 casas, provocando la muerte de 75 personas y dejando al menos 100 lesionados.

“Aseguró que ‘todos los que estamos relacionados con Protección Civil sabemos del riesgo con el Everman, del peligro latente de un tsunami, y por eso estamos tratando que la población también esté enterada del riesgo y sepa cómo actuar’.

“‘Para ello, en cada periodo vacacional ponemos letreros de qué hacer en caso de tsunami, e incluso checamos los albergues, su capacidad, las necesidades, por lo que todos están preparados para abrirlos en el momento que sea necesario”’.

Los datos que nos presentó Melchor Ursúa es necesario difundirlos. Vivimos en una zona de alta sismicidad pero también en un cinturón de alta actividad volcánica. Y en el caso del volcán Everman, una erupción de grandes dimensiones se podría presentar en el momento menos pensado. Y consecuencia, estamos ante el riesgo latente de que un tsunami nos alcance.

Pero bueno, no todo es pesimismo, ya nos dijo don Melchor que se está pensando seriamente en comprar sirenas de alarma de tsunami que serían instaladas en toda la costa de Colima.

En fin, como dice el refrán, ante este tipo de escenarios, lo mejor es soltar la frase “que Dios nos agarre confesados”.

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA

P. D. 1.- Dicen, no me crean, que hay por lo menos 10 panistas del municipio de Manzanillo que de manera permanente se reúnen con la alta cúpula del tricolor a nivel estatal.

Se comenta que el “cambio de bando” se podría dar en cualquier momento. Y es que, en el PAN del presente, dicen, no tienen ninguna posibilidad de candidaturas para el proceso electoral del 2015.

Y ni una línea más.