Punto (.) Rojo


J. Baldomero Díaz Gaytán.-

Hace unas semanas, en este espacio comentamos que en el municipio de Manzanillo, y en general en toda la zona de la Costalegre, se está presentando un fenómeno de bienes raíces. Los estadounidenses y los canadienses están vendiendo sus propiedades, por lo que se concluye, ya tomaron la determinación de dejar a este punto del país como su área de descanso.

Informes clasificados de la Asociación de Notarios revela que “tan sólo en el municipio de Manzanillo, del mes de junio del año 2013 a la fecha, son más de 400 las propiedades que han sido vendidas por estadounidenses y canadienses”. No hay un estudio concreto, pero se percibe que el tema de la inseguridad es una de las razones principales por la que los gringos están vendiendo sus casas.

Hace un mes, en aquélla colaboración cuestionamos: ¿Quién está comprando las propiedades a los gringos? La respuesta es: Los asiáticos. En efecto, en el último año, se calcula que ciudadanos de origen Chino, Coreano y Japonés han comprado más de 500 propiedades en el municipio de Manzanillo.

Por ello, la conclusión nos llega de manera automática: Los gringos y los canadienses se están yendo de Manzanillo, pero los que están llegando son los asiáticos, los chinos, los coreanos, los japoneses, están tomando como base de sus operaciones mercantiles a nuestro puerto.

Pero no es todo, algunos estudios revelan que la economía de Manzanillo cada día tiene una mayor participación de capital asiático; hoy, los chinos, los coreanos, los japoneses y hasta los hindúes están metidos en diversas áreas de la globalización económica: Los asiáticos están en la minería, en la gastronomía, en algunas macro empresas como son la Terminal Especializada de Gas Licuado, conocida también como la Regasificadora.

Los datos sirven como referencia para comprender realidades. Y en Manzanillo, lo dicen los protocolos de compra-venta de los bienes raíces, lo dicen los indicadores económicos, en nuestro puerto se están yendo los gringos y las canadienses y el hueco lo están llenando los asiáticos.

Parece que no tarda el día en que en Manzanillo aparezca una colonia de chinos, japoneses o coreanos. Insistimos, no está lejano el día, por el contrario, queda la impresión de que ya se están organizando.

Pero bueno, como siempre tenemos que insistir en la tesis de que eso, sólo parece.

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA

P. D. 1.- En la famosa prensa nacional se publicó un dato que revela, en toda su dimensión, el nivel que tiene Manzanillo como destino turístico:

En Manzanillo, el metro cuadrado de terreno al bordo de la playa tiene un costo promedio de 12 mil pesos. En la zona conocida como Nuevo Vallarta, el metro cuadrado al bordo de la playa se cotiza en 18 mil pesos.

Pero… El metro cuadrado de terreno al bordo de la playa, en la zona dorada de Quintana Roo, más concretamente en Playa del Carmen, se cotiza en 60 mil dólares. Sí, leyó usted bien, 60 mil dólares, algo así como 780 mil pesos.

Los datos nos sirven, casi siempre, como referencia para comprender el nivel en el que nos encontramos.

P. D. 2.- Dice el refrán: “Cría cuervos y te sacarán los ojos”. Y ayer me tocó presenciar dos incidentes en el Miércoles Ciudadano, de esos detalles que uno acaba concluyendo con un ¡ah, caramba!

Por ejemplo, a la regidora Armida Núñez una jovencita le pidió “apoyo para poder festejarme mis 15 años, ya que soy de escasos recursos y mi familia no tiene dinero”. La regidora sacó dos billetes de 500 pesos y se los puso en el escritorio. La joven, indignada, con voz altisonante dijo: “¿Y usted cree que con eso me va a ajustar para mi fiesta?”. Sic, sic y resic.

Pero no es todo… A la regidora Mirna Edith Velázquez Pineda se le acercó una dama de la comunidad de Santiago, pidiéndole apoyo “para poder pagar mi recibo de luz, es poquito, son 600 pesos”.

La regidora sacó un billete de 200 pesos y le dijo con buen tono “no tengo todo para tu recibo pero te apoyo con 200”. La mujer, en un tono iracundo, le dijo, “si no tienen ganas de ayudar, para qué nos hacen venir, quédese con su dinero”.

No cabe duda, el Miércoles Ciudadano está generando algunos vicios graves en el comportamiento de la gente.

Y ni una línea más.