Punto (.) Rojo


PRI MANZANILLO, EL MUNDO DE LAS SIMULACIONES

Y ESTE DIA, CLARO QUE SI MANDO MIS POSTDATAS

 

  1. Baldomero Díaz Gaytán

 

Habría que buscar en el pasado para tratar de encontrar el punto en donde se rompió la disciplina, la lealtad, la institucionalidad en las entrañas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Manzanillo.

Tenemos que remontarnos al mes de abril del año 1997, cuando el último jueves de ese mes, el entonces candidato a gobernador, Fernando Moreno Peña, y el en ese tiempo dirigente del PRI estatal, Miguel Angel Novela Villalobos, le notificaban al abogado Sergio Marcelino Bravo Sandoval que él sería el candidato del tricolor a la Presidencia Municipal.

Esa noche, “Checo” se fue a dormir como candidato. Pero en el amanecer del día siguiente, muy temprano, le notificaban desde la oficina del Comité Estatal del PRI lo siguiente: “Usted no va a ser candidato a la alcaldía, el nominado será el líder de la Unión de Estibadores, Cecilio Lepe, y usted amigo ‘Checo’, ha sido integrado como candidato a la sindicatura”.

En efecto, “Chilo” Lepe fue traicionado en ese 1997 por los jóvenes del PRI a los que técnicamente se les conoció como “Bebesaurios”. Nombres como el de Alejandro Meillón Galindo, Sergio Sánchez Ochoa, Roberto Preciado Cuevas, Sergio Marcelino Bravo, Nabor Ochoa López, Joel Figueroa Tapia y Rosario Yeme López fueron los que, durante la campaña, pidieron el voto contra Cecilio y entronizaron, de esa manera, a la diputada Martha Leticia Sosa Govea como primera alcaldesa de oposición en el puerto.

La historia de traiciones se repitió en el año 2003, cuando Nabor Ochoa López se fue del PRI al no aceptar la imposición de Sergio Bravo Sandoval como candidato tricolor a la alcaldía. Nabor se fue como candidato del PAN y se llevó a medio PRI con él, al diputado José María Valencia Delgado, a la entonces líder del sector popular María Santos Castañeda, a Miguel Salazar Abaroa, a Roberto Barbosa López y Mario Morán Cisneros, por citar a algunos.

Pero no han sido todas las traiciones que registra la historia moderna del PRI en Manzanillo. En el año 2012, la candidatura de Armida Núñez a la alcaldía porteña fue boicoteada por varios actores políticos del PRI. En aquellos días, el discurso de los opositores al proyecto de Núñez era muy simple: “Si gana Armida la presidencia, entonces Nabor Ochoa López será el candidato del PRI a la gubernatura”. La profesora de Campos fue, al final del día, la mártir política que pagó los pecados de Ochoa.

La historia del 2015 la conocemos todos: A Francisco Zepeda González, candidato del PRI a la alcaldía, lo traicionaron todos los tricolores. En consecuencia, la abanderada panista, Gabriela Benavides, ganó por casi 20 mil votos de diferencia. A “Pico” le pasó lo mismo que a Armida tres años antes y a Sergio Bravo 12 años atrás: Sus correligionarios políticos le dieron el voto al PAN y con ello, sembraron los huevos de la serpiente en el proyecto del ex dirigente de la Federación de Estudiantes Colimenses (FEC).

Apenas el domingo anterior, en la elección de delegada del Valle de Las Garzas, el virtual nuevo presidente del partido en Manzanillo, Rubén Alamo Suazo, vivió en carne propia el escenario de descomposición que se vive en el PRI. En el tricolor, duele decirlo, todos simulan, todos mienten, todos engañan, todos ajustan cuentas, todos sacan la espada para decapitar a los compañeros de partido. El PRI de Manzanillo, hay que decirlo como es, es un manicomio político. Queda la impresión de que la sensatez, la cordura y la lealtad son valores que se perdieron hace muchos años en ese partido político.

Por eso, señoras y señores, que nadie se haga bolas: Cuando faltan poco más de dos años para la elección constitucional del 2018, el PRI de Manzanillo ha sido bautizado por las cúpulas del poder en el estado, como “El puerto de las traiciones”. Y en ese apodo está escrita, sin duda, una verdad de a kilo.

 

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA

 

  1. D. 1.- Se le viene la noche encima al líder estatal del PAN, Jesús Fuentes Martínez. Y es que, aparte de los problemas políticos de su partido, está ante una realidad de profundo desgaste moral: El CDE del blanquiazul está considerado por varios proveedores como la institución más droguera del estado. Que mal que el PAN tenga deudas con medio Colima, porque el estigma de drogueros no se lo van a poder quitar de encima. ¡Ya páganos, “Chuy”!, es la expresión más escuchada en los pasillos del edificio que alberga el CDE panista.
  2. D. 2.- Dicen que de un momento a otro, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Verde Ecologista designará a Virgilio Mendoza Amezcua como su presidente en el estado de Colima. Y por ello, ayer, Mariano Trillo visitó a varios abogados de Manzanillo, porque dicen los que saben, no quiere soltar el hueso y se amparará ante el Tribunal Federal Electoral para no ser destituido del cargo. Trillo Quiroz no se quiere dar cuenta que ya estorba en el actual sistema político de Colima.
  3. D. 3.- “Los Pollitos”… Jorge Luis Preciado les pegó un durísimo escopetazo político a los tres diputados que la semana anterior se proclamaron como independientes. Dio a entender que a “Nico”, al “Guichín” y a Ceballos “les importó más lo económico que la doctrina y la ideología del partido”. En pocas palabras dijo que Nacho los “maiceó”. Por eso los tres, desde ayer, ya son conocidos en el mundillo de la grilla como “Los Pollitos”.
  4. D. 4.- Ignacio Peralta ya bajó uno de los nombres que podrían aparecer en las boletas electorales en el 2018. Dijo en “Los Tres Potrillos” que “Guillermo Ramírez es un líder social nato”. Y también tuvo palabras de elogio para Carlos Arellano Contreras, el líder del movimiento Fuerza Ciudadana, del que dijo “es un hombre comprometido con las mejores causas”. Empieza la pasarela de nombres pensando en el 2018 y Fuerza Ciudadana puede meter a “Memo” como candidato a una diputación local. Al tiempo.

Y ni una línea más.