Punto (.) Rojo


Baldomero Díaz Gaytán

Todos los análisis políticos coinciden en una realidad por la que atraviesa, en este momento, el proceso interno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para seleccionar a quien será su candidato o candidata a la gubernatura del estado.

Los dos aspirantes finalistas son: El presidente municipal de Colima, Federico Rangel Lozano, y el subsecretario de Comunicaciones del Gobierno Federal, José Ignacio Peralta Sánchez. El primero, cobijado por la estructura de poder del Gobierno del Estado y el segundo impulsado desde la nomenclatura del poder que se desprende desde la residencia oficial de Los Pinos.

Aparecen en el escenario algunas opciones que están disponibles como para ponerse el traje de terceros en discordias: Mely Romero Celis, Nabor Ochoa López, Rogelio Rueda Sánchez y Arnoldo Ochoa González. Sin embargo, me queda la impresión de que todo se puede decidir entre Federico y José Ignacio.

En este sentido, el tema de la selección del abanderado del PRI al Gobierno del Estado se está mediatizando y, en consecuencia, se está contaminando. Y es que, lo que más puede afectar el proceso interno del tricolor son las especulaciones.

Por ejemplo, el fin de semana se soltaron infinidad de rumores: Que el candidato es “Nacho”, se comentó en varios espacios de las redes sociales. Que el virtual candidato es Federico, se publicó en un portal de internet. Que “Nacho” fue a reunirse con Mario Anguiano en Casa de Gobierno. Que Arnoldo y Nabor también fueron llamados de urgencia a Casa de Gobierno. Que Mely publica en su muro de Facebook que no se ha bajado de la lucha por la candidatura. Que Federico pedirá licencia en las próximas horas para separarse del cargo. Que “Nacho” ya está recogiendo sus cosas en las oficinas de la Ciudad de México. Que existe un debate sobre si el gobernador Anguiano tendrá o no derecho de veto para la hora de la designación.

Lo que pudieron hacer, lo que tenían que hacer, ya lo hicieron todos: Rangel Lozano, Peralta Sánchez, Ochoa López, Rueda Sánchez, Romero Celis y Ochoa González, todos, ya hicieron lo que tenían que hacer. En un estado tan pequeño como lo es Colima, todos los perfiles se conocen, todas las biografías están sujetas a una evaluación permanente y, en consecuencia, los priístas y los electores ya conocen a todos los que aspiran, en pocas palabras, ya no pueden crecer más.

En este sentido, hace tres meses, una prestigiada empresa que se dedica a los estudios de opinión pública sobre percepción de realidades, con sede en Miami, me contactó para entrevistarme sobre diferentes tópicos, principalmente el político. Recuerdo que me hicieron algunas preguntas relacionadas con el 2015, como por ejemplo: ¿A quién considera usted como el actor político más popular por parte del PRI y del PAN?, ¿con qué personaje político crees que le iría mejor a Colima?, ¿cuál de los llamados precandidatos tiene las condiciones de talento, capacidad y honestidad para guiar los destinos políticos de Colima? Y había, en la encuesta, otro tipo de planteamientos, como por ejemplo: ¿Si tuvieras un capital de 200 mil pesos, en manos de quién los pondrías para que te los administrara? Y aparecían los nombres de Rangel, Peralta, Ochoa López, Ochoa González, Gutiérrez, Romero, Rojas, Ríos, Rueda y Cruz Mendoza.

También en la encuesta, que por cierto duró una hora y se realizó en el lobbie del hotel City Express, había muchas preguntas de percepción: Por ejemplo, se me quedó grabada una que decía: ¿En manos de quién podrías a diseñar el futuro de lo que más quieres, tus hijos?

Creo que la decisión de quien será el candidato o la candidata del PRI a la gubernatura del estado ya está tomada en la residencia oficial de Los Pinos. Creo que la instrucción de planchar el momento de designar a quien será el nominado ya está en las manos del César Camacho, el líder nacional del PRI. Sólo es cuestión de que se cumplan los tiempos del calendario político.

En el PRI se llegó la hora de conocer el nombre del candidato. La hora de que el nominado acredite sus habilidades políticas. Pero también, a los ocho restantes se les llegará la hora de ser institucionales. Al PRI le llegó la hora, el momento de llamar a la prudencia y a la unidad de todas sus fuerzas políticas.

Y es que, los priístas deben entenderlo: Si se fracturan y dividen, se hunden todos. Y todos, son todos, los que ya se van y los que no han llegado.

 

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA

 

  1. D. 1.- Se comenta en los corrillos políticos que las diputaciones federales plurinominales del PRI están muy disputadas: Fernando Moreno Peña, Rogelio Rueda Sánchez y Cecilio Lepe Bautista son los nombres que aparecen en las listas del Comité Ejecutivo Nacional del PRI.
  2. D. 2.- No me crea, pero en Manzanillo se comenta que son al menos tres priístas de alto nivel los que en fechas próximas anunciarán su incorporación al proyecto de Virgilio Mendoza Amezcua. Se empiezan a cumplir los preludios: Las fortalezas de Mendoza podrían estar en el PRI.
  3. D. 3.- La vida está llena de segundas partes: A finales de la década de los 90’s, Nabor Ochoa sepultó la carrera política de Mariano Trillo en el PRI, cuando lo mandó como esquirol a buscar la dirigencia del tricolor porteño. 15 años después, el mismo Nabor sepulta a Mariano como líder del Partido Verde.

Quince años después, el resultado es el mismo. Nabor, como pac man, se devora al todavía diputado local.

Y ni una línea más.