Punto (.) Rojo


J. Baldomero Díaz Gaytán.-

Los sistemas de inteligencia política han encendido los focos de alerta sobre lo que sucede en el estado de Colima. El comportamiento social de los colimenses es abismalmente apuesto a lo que sucedía hace apenas una década.

Reportes de los sistemas de seguridad revelan que hace 10 años, en el año 2004, los informes del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen), revelaban que el estado de Colima “era altamente pacífico, incluso, durante varios lustros, estuvo etiquetado como el estado más pacífico del país”.

Hay que evocar a la memoria para recordar las primeras marchas que se registraron en el estado. La más grande de todas, la de 1988, un 29 de abril, cuando el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano visitó el estado como candidato del Frente Democrático Nacional. Aquella noche, más de 10 mil almas salieron a las calles. Aquel día, la prensa saludó el acontecimiento con un “Colima despierta de su letargo político”.

Otra marcha que cimbró la conciencia pública fue la del año 1997, cuando miles de colimenses salieron a las calles para protestar por el resultado electoral de ese año. Se calcula que más de 15 mil personas se unieron a las protestas de quien había sido el candidato del Partido Acción Nacional a la gubernatura del estado, Enrique Michel Ruiz.

Y cómo olvidar aquélla marcha del miércoles uno de julio del año 2009, cuando, según las crónicas periodísticas, más de 20 mil personas acompañaron a Mario Anguiano Moreno en su cierre de campaña. Esa es, hasta hoy, la movilización más grande, la más numerosa, que registra la historia política de Colima.

Pero hace 10 años en Colima no había manifestaciones de protesta en contra de las acciones del gobierno. Por ejemplo, los datos de las hemerotecas nos dicen que en el 2004 sólo hubo una manifestación y fue la de los antorchistas, que salieron a las calles a protestar contra el gobierno municipal, exigiendo servicios públicos para una colonia popular.

Por eso llama la atención que hoy en día todo mundo sale a las calles a protestar. Los despedidos del Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Colima, los defensores de los derechos de la comunidad gay, los antorchistas, los católicos que piden por la paz del mundo, los estudiantes indignados por el caso de Ayotzinapa, los mismos estudiantes que piden descuento a las tarifas de camiones urbanos. Total, marchar y protestar en la vía pública se convirtió, en Colima, de la noche a la mañana, en una moda.

Algo pasó, algo cambió la cultura social de los ciudadanos. Y por eso, los analistas en seguridad se hacen dos interrogantes: ¿Colima despertó de su letargo político?, ¿o llegaron agitadores de otros estados que son los que están sembrando entre los colimenses los genes de la inconformidad social?

Una pregunta muy interesante que, sin duda, nos debe servir como reflexión para hacer una evaluación precisa sobre el Colima de nuestros días.

Colima ya no es el mismo. Y hay que acostumbrarnos a que las marchas se convirtieron en las voces certificadas de la inconformidad social.

 

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA

 

P. D. 1.- Ayer, en el Miércoles Ciudadano, varios cientos de porteños le cantaron las mañanitas a la diputada local Gabriela Benavides. Lo que llama la atención fue que en la primera fila de los cantores estaba el líder del Sindicato de Trabajadores de la Capdam, Omar Sánchez. Aquí lo mencionamos hace varios días, Omar es un producto político rentable y se nota que simpatiza con el proyecto de Gabriela.

P. D. 2.- Una fuente de alto nivel nos comentó que en las próximas horas, el ex candidato a la gubernatura, Enrique Michel Ruiz, podría estar presentando su renuncia a las filas del Partido Acción Nacional.

Hay que estar a la espera, porque en el caso de Michel, aunque es un cartucho quemado, aún tiene su grupito de seguidores políticos.

P. D. 3.- El líder juvenil panista, Gerardo Martínez, fue ratificado como subdelegado de la oficina de la Procuraduría Federal del Consumidor en el municipio de Manzanillo. ¿Alguna duda del poder que tiene el líder de la bancada del PAN en el Senado de la República? Y es que, Martínez es uno de los aliados de Preciado en el puerto.

Y ni una línea más.