Punto (.) Rojo


2015: EL OBISPADO “DESTAPA” A SU CANDIDATO

ESTE DIA, DESDE LUEGO QUE MANDO POSTDATAS

 J. Baldomero Díaz Gaytán.-

El Obispo de nuestra Diócesis, don Marcelino Hernández Rodríguez, es, junto con el gobernador Mario Anguiano Moreno y el maestro José Eduardo Hernández Nava, rector de la Universidad, uno de los tres hombres más poderosos, política y socialmente, de Colima.

Vamos por partes. Recordemos lo que publicamos el pasado primero de agosto en nuestra columna hermana, “Del Mar al Volcán”. Es un texto que tiene mucho que ver con nuestro análisis de este día.

“Apolíticos: El Obispo de la Diócesis  de Colima, don Marcelino Hernández, dio ayer la pauta para lo que será el comportamiento de los sacerdotes locales durante el proceso electoral del próximo año:

“En víspera del próximo proceso electoral del 2015, donde se disputarán varios puestos de elección popular, el Obispo de la Diócesis de Colima, Marcelino Hernández, advirtió que no se permitirá proselitismo electoral en las parroquias de la entidad, de lo contrario habrá sanciones para los sacerdotes.

“Entrevistado al respecto, refirió que la participación de la Iglesia será únicamente para pedir a la población cumplir con su deber ciudadano de votar; sin embargo, aclaró que orientarlo para un partido u otro sería muy irresponsable.

“El Obispo sostuvo que la Iglesia no puede tomar algún partido porque cada persona piensa distinto, así como existen diferentes religiones y son respetables.

“‘El deber es votar y la Iglesia debe insistir en ello; no obstante, si el candidato por el que se votó no cumple con sus compromisos, será su problema’, apuntó.

“Cuestionado sobre si hay algunos sacerdotes interesados en participar en política, dijo que éstos no pueden hacerlo porque estarían violando las normas, ya que sería deshonesto y ventajoso contra los otros partidos”.

Muy poco le duró al Señor Obispo la idea de mantener a la Iglesia Católica alejada del mundillo de la política, pues el día de ayer, le dio una declaración a un medio de circulación estatal en donde tácitamente reconoce que “el subsecretario de Comunicaciones del Gobierno Federal, José Ignacio Peralta Sánchez; el presidente municipal de Colima, Federico Rangel Lozano, y el secretario general de Gobierno, Rogelio Humberto Rueda Sánchez, son los aspirantes a la primera magistratura más conocidos por la sociedad”.

Hasta ahí parte de la transcripción de la entrevista al Señor Obispo. Parece, queda la impresión, que la declaración del jerarca de la Iglesia Católica lleva doble jiribilla: Por un lado, presentar en sociedad a los candidatos que tienen el visto bueno del catolicismo; pero, al mismo tiempo, dejar clara constancia de que en el Obispado ven con muy buenos ojos al precandidato Rogelio Humberto Rueda Sánchez.

El día en que se anunció que el Obispo de Orizaba, Marcelino Hernández Rodríguez, sería ungido como Obispo de la Diócesis de Colima, ese día empezó a intercambiar puntos de vista con su antecesor en el cargo, don José Luis Amezcua Melgoza, quien empezó a darle santo y seña de cuáles eran los sacerdotes más politizados de la región, quiénes eran los más cercanos al Obispado y, también, hubo un detallado informe de los integrantes de la clase política colimense.

Para nadie es un secreto que Rogelio Humberto Rueda Sánchez, en su rol de integrante de Los Caballeros de Colón, tanto como senador de la República y después como secretario general de Gobierno, fue uno de los hombres que tenían picaporte de acceso directo a la residencia del Obispo Amezcua Melgoza. De acuerdo con lo que se ve, también tiene muy buenas relaciones políticas y personales con el actual jefe de la Diócesis de Colima. La declaración del día de ayer de don Marcelino, lleva el sello de que la Iglesia reconoce una terna de candidatos, pero busca encarpetar, en la terna final, el nombre de uno de los Caballeros de Colón.

Hoy, el mapeo político de la sucesión del 2015 empieza a tomar forma: Queda la percepción de que José Ignacio Peralta Sánchez es el candidato favorito de la residencia oficial de Los Pinos. Y también, tenemos la idea de que el alcalde de Colima, Federico Rangel Lozano, es impulsado en sus aspiraciones desde la sala oval de Casa de Gobierno de Colima. Ahora, con lo que vimos el día de ayer, me parece que Rogelio Rueda Sánchez es el candidato de Emilio Gamboa Patrón y de Manlio Fabio Beltrones, pero también, el del Obispo Marcelino.

Hace poco menos de dos mil años, Jesús de Nazaret pronunció una frase: “Dale al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Hoy, el Obispo Marcelino ya metió su nombre en el proceso interno del PRI para designar a quien será el candidato a la gubernatura del estado.

De paso, envía un mensaje devastador: Parece que hay carta libre para que los sacerdotes de la Diócesis jueguen en el ajedrez de la política. Pero bueno, como siempre tenemos que insistir en la tesis de que eso, sólo parece.

 

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA

 

P. D. 1.- Una duda ronda en el ambiente: ¿Por qué tan rápido se olvidó que el primer evento social al que asistió el Obispo Marcelino en Colima fue a la fiesta de cumpleaños del alcalde de Manzanillo, Virgilio Mendoza? En tiempos de un profundo desgaste, lo peor que le podía pasar a la Iglesia Católica es que el Obispo se convirtiera en una pieza del ajedrez político sucesorio.

Y ni una línea más