Psicología moderna afectó la educación de los hijos


Francisco Hernández Negrete

 

La llamada psicología moderna prácticamente desarmó a los padres de familia para poder educar a sus hijos. Al principio, estuvo basada en el rechazo total al castigo físico que posiblemente sufrieron ellos mismos a manos de sus progenitores, pero al paso del tiempo, se hizo demasiado permisiva quizá por estar mal planeada o aplicada y los hijos se volvieron los tiranos de sus propios padres y ante la falta de la autoridad paterna con el tiempo, se ha disparado hasta la misma delincuencia por esa misma razón.

Manifestó el conferencista Ernesto Ortega Contreras, director del colegio Alfred Novel de Puerto Vallarta, Jalisco y pastor de la iglesia cristiana, quien agregó que la vertiente de los psicólogos de los años 40s o 50s era la de proteger a los niños del maltrato y empezaron a promover el no maltrato ni físico, ni verbal, pero lo empezaron a deformar de manera tal que terminaron diciendo que no se les podía llamar la atención en voz demasiada alta porque se podrían traumar.

Agregó que esto puso a los padres de familia en una posición indefensa y creo irresponsabilidad por el temor de que si decían algo al niño, lo iban a afectar de por vida. “Pero el problema es que todo esto está fuera de la realidad, porque cuando se maneja el equilibrio de lo que se quiso evitar ante el maltrato infantil y lo que hoy se quiere evitar se convierte en un permitir todo. Me es claro que azotar a una criatura no es lo viable porque sería ir al extremo, pero tampoco es correcto dejarlos hacer lo que les venga en gana”, advirtió el especialista.