Presentan libro “Bohemio” de Francisco Vázquez

Beatriz Martínez Delgado, Francisco Vázquez, escritor del libro “Bohemio”; Carlos Valdez Ramírez y su esposa Luisa Alcázar de Valdez; Vidal Dávalos Laurel, Yolanda Vázquez, Morera Gutiérrez y Alfredo Campos Gómez.

Rinde merecido homenaje a Rigoberto López Rivera, catedrático de la época de oro de la Universidad de Colima

El Hotel Colonial, enclavado en el corazón de Manzanillo, se vistió de gala para recibir nuevamente al escritor Francisco Vázquez, quien esta ocasión estuvo para presentar su más reciente libro titulado “Bohemio”, que narra fragmentos poco conocidos de la vida del catedrático Rigoberto López Rivera, quien formó parte de la época de oro de la Universidad de Colima, donde fue maestro de Química en el bachillerato 3.

Los comentarios del libro estuvieron a cargo de don Carlos Valdez Ramírez, quien con gran elocuencia logró trasladar a los asistentes de manera imaginaria a aquellos lugares que eran muy visitados por el catedrático que, a pesar de ser un serio maestro en el aula, en lo privado y con sus allegados dejaba ver su faceta más sensible y su delirio por las mujeres, a las que respetaba e idolatraba sin discriminación alguna.Su pasión era apreciar la belleza femenina, no importándole si ésta era una santa o una dama de la noche, él lograba capturar su esencia interna, su belleza real.

El libro “Bohemio” aborda esta faceta de la vida de Rigoberto, sus visitas a antros y cabarets.Aunque nunca tuvo contacto físico con las mujeres, era un enamorado de la belleza femenina, en esos lugares hacía composiciones extraordinarias, hasta llegar al éxtasis mental y poético. Lo rasgos distintivo de su poesía eran de tipo costumbrista, amaba a la provincia, a sus mujeres y las atmósferas de nuestra región.

“Francisco hizo una gran exposición en su obra de lo que representa Rigoberto para los estudiantes,muchas veces se desprendía de su dinero para estimularlos a que fueran destacados”.

López Rivera tenía un lenguaje claro y estilo muy propio para dirigirse a los demás, señaló Carlos Valdez.Como ejemplo, hizo referencia a una vivencia que el maestro tuvo con periodistas y escritores en una comida de convivencia y despedida al gobernador Pablo Silva García:

“De manera imprevista, Rigoberto se puso de pie en una de las puntas de la larga mesa de comensales y con voz pausada disertó una pieza oratoria que llegó a lo más profundo de los sentimientos del gobernador que en pocos días dejaría su encargo.Hizo entonces un recuento de su trabajo humanista, de gran mentor y gobernante sensible a las necesidades de los demás;sus palabras eran de gran belleza literaria y de oratoria refinada; esta explosiva y artística combinación provocó que aún antes de concluir su intervención, el gobernador Pablo Silva dejara asomar lágrimas por su rostro”.

López Rivera obtuvo siete primeros lugares de poesía en Colima y tres en los concursos de la canción colimense con sus composiciones “Colima, la Novia Mía”, “Rosa de mi querer” y “Cuando vuelvas”.

En un concurso convocado por el gobierno del estado de Guerrero en Iguala, obtuvo el tercer lugar nacional en poesía y el primer lugar en Champotón, Campeche con su obra “Tu nombre de mujer se escribe con azúcar”. En San Luis Potosí logró el primer lugar nacional en poesía con “Los niños mueren envueltos en noticias”; y con su soneto “Hermano, debes oírme”, el segundo lugar por la Agrupación Nacional de Periodistas y Editores. Con su libro de cuentos “Si así fuera el tiempo”, logró el primer lugar nacional en Ciudad del Carmen, Campeche. En 1990 recibió la condecoración Lic. Balbino Dávalos de manos del Congreso de Colima.

López Rivera tenía facilidad para transmitir conocimientos en el interior de las aulas; y el sentimiento en el interior de sus obras literarias; el manejo fácil de la palabra lo convirtió en un gran epigramista, era un hombre que vivía inspirado, la poesía formaba parte de su ADN, no podía existir el intelectual sin el poeta. Fue líder de la sección 39 del Snte ygustaba de motivar a los alumnos y de participar en eventos culturales.