Personajes sin nombre y con mucho dolor en “Tercera página”


Víctor Gil Castañeda

Segunda y última parte

 

La Amiga de la Nieta comenta que su marido nunca la quiso, pues ni siquiera la tocó el día de la noche de bodas. Cree que todavía está virgen. Le recuerda a la Nieta cómo se fugaron de un convento, donde fueron recluidas forzosamente por sus padres cuando apenas tenían 16 años de edad.

La Nieta está casi loca, paranoica, por las infidelidades cometidas por los hombres que ha conocido. Tuvo dos primos chilenos que se fueron a vivir a Francia, pues se dieron cuenta de la masacre del 2 de octubre de 1968 y fueron espiados por las fuerzas policiacas de México. Temían por sus vidas y tuvieron que huir. Inventa palabras para entender mejor el mundo actual. Le cuenta a su amiguita que su abuelo fue bracero en EUA, a donde fue a perseguir al fantasioso “sueño americano”. Nunca conoció a su verdadero papá, quien era mujeriego y maltrataba a la madre. Dice que fueron seis hermanos en su hogar. Ella y su amiga nacieron el mismo día, un 6 de enero, pero no dice de qué año y explica que sus nombres tienen las mismas iniciales: RED. Como nadie la trata bien en la casa, intuye que fue recogida de la calle, por eso escapó del convento, para refugiarse en la Casa de Citas donde fue vendida al mejor postor que deseara estrenar su virginidad.

La novela parece que se llama “Tercera página” porque la autora, en la página 11 de su obra nos dice que la Nieta, al estar leyendo las cartas de su Abuela, reflexiona en su valor sentimental y anecdótico, pues sintetizan el doloroso mundo de aquella familia. En ese momento tiene 33 años de edad y ha tomado la decisión de que todo el mundo conozca la verdadera historia de una familia donde jamás existió el amor ni la ternura, la comprensión, la fraternidad, ni la hermandad. Redacta su mensaje así: “En la tercera página escribo en el sentido de que en las primeras dos quede el vacío donde renazco en nada”.

 

DATOS DE LA AUTORA

 

Magda Escareño Torres nació en el Distrito Federal el año de 1956. Es Licenciada en Economía por la Universidad Tecnológica de México. Radica en Colima desde hace más de 30 años, donde ha incursionado en distintas actividades artísticas y culturales. Ha publicado obras de teatro y poemas en la “Revista Contraste”, así como en distinto suplementos culturales locales. De 1992 a 1995 participó en el Grupo Teatral Anatomía y desde 1995 dirige el Grupo de Teatro Hiperestesia, con un trabajo escenográfico elaborado por el pintor colimense Rafael Araiza (+).

Este grupo se integró en 1995 cuando trabajaban en el Taller de Poesía Balbino Dávalos, conducido por los escritores Verónica Zamora y Sergio Briceño. Allí montaron la obra: “Adán y Eva”. Fue un guión que hizo Sergio Briceño en base al poema “Adán y Eva”, del poeta mexicano Jaime Sabines, con textos de Verónica y de otros autores importantes. Luego siguieron con otros montajes experimentales como; “Conjuros”.

Actualmente realiza proyectos unipersonales con el Grupo Hiperestesia representando obras de su autoría, como: “Noche de luciérnagas” (1999), “La casa de los sueños” (2000), “El espejo roto” (2000) y “¿Qué si el cielo se cae con la luna?” (2003). A finales del 2005 preparó el trabajo escenográfico: “Gaby Brimmer. Lectura en movimiento”, un espectáculo basado en el libro de Elena Poniatowska: “Gaby Brimmer”.