Periodista que venció al Covid narra experiencia

De las seis personas que ingresaron a la unidad ese día, él fue el único que requirió oxigenación, lo cual le hizo dudar de que la temperatura y el dolor corporal fueran síntomas leves de la situación que estaba viviendo. | Foto: Especial

Al momento de su contagio, Roberto Aguilar pasó por el miedo de no saber qué pasaría con su cuerpo por el coronavirus. Narra que contó con la suerte de ser trasladado, por su condición médica, a la Unidad Temporal Covid ubicada en el Centro Citibanamex junto a otras cinco personas.

De acuerdo con el conductor de Periodismo de Emergencia de El Heraldo Radio, se sintió afortunado, ya que otras personas con la salud más deteriorada que la suya tuvieron que ser enviados a clínicas especializadas para recibir una atención de emergencia.

Su caso, asegura es como el de muchos otros que se preguntan las razones por las que la enfermedad llegó a ellos, qué pasará con sus familias y dónde pudieron haberse convertido en portadores.

 ¿CÓMO FUE INGRESADO?

El protocolo de este centro, indica en un audio en el que narra su travesía, incluye el uso obligatorio de sillas de ruedas y la toma de signos vitales para iniciar el monitoreo de los efectos del virus.

A él le tocó la sección B del edificio, donde se encuentra la cama 33, punto donde su cuerpo fue recuperándose paulatinamente durante 12 días.

De las seis personas que ingresaron a la unidad ese día, él fue el único que requirió oxigenación, lo cual le hizo dudar de que la temperatura y el dolor corporal fueran síntomas leves de la situación que estaba viviendo.

“Fui el único de los seis pacientes y mis miedos crecieron”.

Durante los días que estuvo internado, no se le cobró un solo centavo por los servicios que califica de primer nivel, debido a que las labores en este lugar son financiadas por altruistas y asociaciones. En total se cuenta con 607 camas hospitalarias y mil 800 profesionales de la salud que han sido vacunados para no contraer la enfermedad y conservan los protocolos de higiene necesarios para evitar el aumento de las transmisiones.

Tras las casi dos semanas se su encierro, el periodista logró cumplir los dos requisitos que se piden en la unidad: pasar más de 48 horas sin tener necesidad de estar conectado a un tanque de oxígeno y el tocar una campana de cobre en la entrada del recinto, la cual es la señal con la que tanto los enfermos y el personal en la primera línea de batalla contra el virus reciben la notificación de que una persona más se ha salvado.