Pensión vitalicia


Pensión vitalicia a

magistrados, qué

poca… ¡visión!

René Macías Zamora*

En días pasados, nos despertamos con la noticia de que se otorgarían pensiones millonarias vitalicias a los magistrados electorales, qué poca… vergüenza. Los votos del PRI, Pvem y Panal le dieron al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la atribución de otorgar una pensión vitalicia a los magistrados de ese organismo.
Los priístas tienen detenidas en la congeladora legislativa iniciativas como la propuesta para reformar el artículo 18 transitorio de la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social (Imss), que en la actualidad establece condiciones inadmisibles para los trabajadores que han completado 500 semanas de servicio requeridas para obtener una pensión de retiro de cien por ciento.
También tienen congelada la minuta de pensión universal que otorgaría 580 pesos mensuales a cada uno de los seis millones 600 mil mexicanos que se encuentran en el desamparo. Pero sí se apresuraron a autorizar de manera inmediata la propuesta de otorgar esas pensiones millonarias a estos pobres señores que sólo gana como cuatro millones 206 mil pesos por año y reciben un aguinaldo de 353 mil 98 pesos, prestaciones nominales por 377mil 410 pesos, prima vacacional de 61 mil 792 pesos y un seguro de separación individualizado por 317 mil 788 pesos.
Los diputados y los senadores que autorizaron esto también se sirven con la cuchara grande, ya que diputado federal gana 300 mil pesos mensuales, un senador 500 mil, un ministro de la Corte 600 mil y un ex presidente un millón de pesos mensual de pensión. Así, parece lógico suponer que quieran quedar bien con el árbitro que les puede garantizar su permanencia en el puesto o en algún otro puesto similar, a pesar de las afrentas que cometen contra el pueblo y de que tengan que recurrir al fraude para compensar la falta de votos a su favor.
Dicen los magistrados que no es una pensión, que es un “haber de retiro”, y que está contemplado en la Ley Interna del Poder Judicial; además, rechazan que sea un pago por el ejercicio condicionado de su función. Se refieren a que nadie vaya a pensar que esa millonaria pensión vitalicia que les están autorizando por ordenes de Peña Nieto sea como un pago por hacerse de la “vista gorda” en el caso de las tarjetas de Soriana y Monex o por declarar inocente a Peña Nieto por haber rebasado por 12 veces los topes de campaña en los comicios del 2012. Mucho menos por favores que vayan a otorgar en los procesos electorales que se aproximan en el 2015 y 2018.
Por su parte, el coordinador de los senadores de nuestro partido, el PRD, Miguel Barbosa, informó que esta bancada presentará la propuesta de derogar ese ordenamiento el miércoles próximo, cuando deberían estar promulgadas las cinco leyes reglamentarias en materia político-electoral, que recién se aprobaron. La intención es que se vote en el próximo periodo extraordinario programado para principios de junio.
Estoy convencido, amable lector, que más allá de que se derogue, se retracten, rectifiquen, las llamen “pensiones vitalicias”, las llamen “haber de retiro”, como las llamen o lo que sea que suceda con esta iniciativa, es claro el mensaje de corrupción, es insoportable el hedor a putrefacción de los mecanismos que usan estos legisladores para apoderarse del dinero público. De ahí los sueldos que reciben, que son una verdadera ofensa para los más de 50 millones de mexicanos en pobreza y pobreza extrema, una burla para los adultos mayores de 60 años, a quienes el Congreso concedió una pensión de 500 pesos al mes y también para los trabajadores quienes, gracias a una propuesta de Peña Nieto, financiaran su propio seguro de desempleo.
Una afrenta para las mujeres, madres de más de dos hijos a quienes Rosario Robles, titular de la Sedesol, condiciona los apoyos y subsidios. Una gran falta de respeto para aquellos millones de jóvenes que no tienen oportunidad de empleo.
Estos legisladores evidenciaron prácticas que son una verdadera barbaridad, una marrullería propia sólo de pillos que se escudan en la oscuridad para cometer fechorías.
¡Que los sueldos de toda la clase política y la alta burocracia se fijen en salarios mínimos y que se incrementan en la misma proporción que éste!

Regidor por el PRD en el Cabildo de Manzanillo*