Outdoor Adventures


El lance cinegético

Alex Casarrubias García

En pláticas con amigos cazadores, se generó una polémica muy oportuna, cuando uno de los compañeros compartió una vieja foto de trofeo de venado bura y señaló que era un excelente ejemplar “típico”, toda vez que sus astas tienen la ramificación conforme la especie. Son venados “no típicos” cuando las ramificaciones de sus astas no tienen ni el número ni la forma propia de la especie.

Luego de un rápido vistazo, comenté que en una de las ramificaciones sobresalían dos astas, una de ellas pronunciada hacia abajo, lo que muy seguramente lo enviaba a la clasificación de los trofeos como “no típicos”.

Con calma reflexiva, mientras la plática discurría con otros temas, nuestro amigo buscó en la internet la información mediante la cual, demostró que entre casos como el comentado, solo se realizan deducciones de puntos y se acepta el trofeo como “típico”, en razón directa de que las astas que no están en el sitio “normal”, realmente ni afectan la calidad del trofeo ni la propia perspectiva global conforme el prototipo de un venado “típico”.

Ante un simple comentario de perspicaz observación, se generó una respuesta con soporte de documentos, lo que denotó el grado de conocimiento de nuestro compañero, no solo en la caza sino en los detalles de la clasificación de los trofeos.

Aquí la reflexión está en el sentido de que no todos los cazadores tienen la posibilidad se cubrir los gastos de una expedición cinegética en un rancho/uma en donde los ejemplares tengan mayores puntuaciones. Por ello, cabría recordar el sentido mismo de la caza, que para la gran mayoría es el propio lance cinegético.

 

La caza mayor en México solamente tiene a Sonora, Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León como entidades federativas en las que las organizaciones cinegéticas internacionales reconocen al venado bura y al cola blanca (texano y couesi) como trofeo, por las características de sus astas.

Aquí la pregunta obligada es: ¿y la caza mayor en el resto del país? Ello genera la reflexión para rescatar la importancia del lance cinegético, es decir, el momento de verdad que tanto buscamos los cazadores cuando se está en el templo mismo de la naturaleza y la ineludible transparencia del espíritu para tomar la decisión en el momento exacto.

Con toda seguridad hay una gran cantidad de cazadores que buscan la mejor pieza de su región. Cada una de estas piezas, tiene su lance específico y conlleva un reto que bien gestionado puede generar mayores posibilidades de éxito y por tanto, la consecución del objetivo con la satisfacción personal.

Más de alguno de mis amigos cazadores, tiene trofeos nacionales e internacionales. Bien por ellos, que han logrado sus objetivos y metas. Más de algunos de mis amigos cazadores, modestos en sus recursos, me han compartido campamento y hemos disfrutado el lance mismo que lo culminamos con un festejo en el coto de caza, si fuimos dignos de que el destino nos otorgara el éxito.

Cada persona tiene una misión y objetivos diferentes en esta vida. Por eso algunos cazadores harán todo lo posible para cobrar el trofeo que tanto anhelan. Pero por las mismas razones, habrá otros cuyo motivo principal sea el lance, a sabiendas de que la pieza objetivo está muy lejos de ser un trofeo. Respetables los primeros como los segundos y podemos concluir que la caza también es motivo de fraternal encuentro de unos y de otros sin sumarle o restarle mérito a ninguno.

 

*casarrubias.alex@gmail.com Socio del Club Cinegético del Sector Popular (Puerto Vallarta)