Ocho de marzo, Día de la Mujer


Cuquita de Anda.-

El próximo ocho de marzo se estará celebrando el Día Internacional de la Mujer, el cual fue propuesto por la ONU en 1975, pero fue aprobado hasta en 1977.

El Día Internacional de la Mujer nos recuerda mucho al artículo cuarto de la Constitución, el cual siempre ha sido violado, pero la realidad es que la mujer ya no se chupa el dedo y los engaños nos podrán tener mareadas, pero eso no quita que exijamos nuestros derechos de ser tratadas igual que a los hombres.

Esto no implica que nos hagan un favor, porque tenemos derecho a la igualdad, a un sueldo digno, debemos ganar lo mismo que un varón, si es que hacemos un trabajo similar a él, son nuestros derechos y podemos exigir su realidad en todo el ámbito de trabajo, el respeto y reconocimiento a nuestra labor.

Ya basta de que el hombre sea el que se lleva siempre el mérito y la mujer es la que trabaja, nacen 100 mujeres por 94 varones, ¿quién tiene la mayoría?, ¿quién se llevaría la mayoría de votos? ¡Las mujeres!

Despierten mujeres, ténganse fe. Lo he dicho muchas veces, los partidos políticos, no todos, están mudos y ciegos al verdadero valor de las mujeres, las tienen al frente y se hacen que la virgen les habla, las ignoran. Se dan cuenta cómo las quiere la gente y su forma de trabajo, insistan para que acepten un cargo, una responsabilidad que es necesaria para el estado de Colima.

El hablar de mujeres actuales me tiene en controversia, por la simple razón de que mujeres del siglo XX, como Golda Meir, cofundadora del Estado de Israel, luchó 50 años por sus sueños y en el momento dado los hizo realidad. Tenemos muchos ejemplos valentía y es lo que necesitamos para lograrlo, que nos pongamos una meta.

Admiro profundamente a Griselda Alvarez Ponce de León, la admiro como mujer, como madre, como gobernadora y como poetisa, me presumo de haber sido su amiga y no olvido sus palabras en una charla que tuvimos, ella fue una mujer que Dios la llenó de dones y a pesar de tantos años encima, la adornó con la lucidez mental.

Griselda es un real ejemplo a seguir, realmente jaló a las mujeres sin pisar a nadie, escaló los peldaños que quiso escalar. Hasta donde estés, te mando muchos abrazos y mi agradecimiento por lo que nos haz legado en el mundo, eres el símbolo de la mujer, la razón de ser del ocho de marzo.

 

BREVES RASGOS

DE SU VIDA

 

Griselda nace el cinco de abril de 1913, fue bisnieta del general Manuel Alvarez Zamora, primer gobernador de Colima en 1857, e hija de don Miguel Alvarez García, gobernador de Colima de 1919 a1923, y de doña Dolores Ponce de León.

Parte de su infancia y adolescencia la pasó en la hacienda de don Juan de Chiapa, al pie del Volcán de Colima. Muy joven quedó en completa orfandad, por lo que se trasladó a la Ciudad de México a estudiar, se graduó de maestra y continuó una especialización en la Escuela Normal, así como en la Facultad de Filosofía y Letras, en donde se tituló en Lenguas y Literatura Hispánica con mención honorífica.

Griselda prosiguió una carrera en la administración pública hasta fines de los 70’s, donde ocupó diversos cargos en la SEP, SSA y el Imss, representó a México en más de 20 reuniones mundiales sobre educación, mujeres, atención a menores y bienestar social.

Durante el periodo de 1979 a 1985 asumió la gubernatura de Colima, convirtiéndose en la primera mujer en gobernar un estado en el país; su trayectoria y experiencia le permitieron desarrollar proyectos, programas y acciones que identificaron su trabajo.

Desde 1986 desempeñó diferentes cargos y continuó su carrera literaria y poética. Fue integrante de la Comisión Nacional de los Estados Unidos Mexicanos para la Unesco.

En el campo de la literatura, Griselda es la reina del soneto, ha recibido innumerables homenajes y cada mujer colimense le rinde a diario su reconocimiento por el gran legado que nos dejó.